Ministritos
arrodillados, pseudo autoridades medrosas y tiritonas, preocupadas, atrapadas
en sus debilidades y cobardías, sometidas por teléfono celular a los empresarios bravucones que bloquearon
las vías, agredieron a personas y no dejaron el paso libre a miles de
ciudadanos.
Esas
mismas autoridades que, prepotentes y blandiendo sus nombramientos, su
Constitución y sus leyes, despliegan sus Fuerzas Especiales en contra de los
trabajadores y estudiantes no más ponen un pie en la calzadas prohibidas, ahora
lucen rendidas de la manera más vergonzosa cuando un puñado de ultra derechistas
ricachones, abusadores, explotadores y sediciosos avanzan por la carretera.
Trece
camioneros logran arrodillar a Burgos y su camarilla de represores autorizados,
aceptan cambiar sus agendas y luego hacen vigilia para esperarlos en palacio para
ser advertidos, apuntados con el dedo en tonos admonitorios solo para pedir más
represión en una zona militarizada vergonzosamente hace muchos años.
Los
empresarios golpistas viajaron para exigir al gobierno que en la región más
pobre del país, la que luce los promedios socioeconómicos más bajos en todo, la
que ha sido diezmada por las plantaciones que liquidan la tierra y acaban con
la napas acuíferas, en donde cada día al pueblo mapuche se le sigue pasando la
cuenta por el hecho de ser bravío defensores de sus tierras que es como decir
de su vida, aumenten las tropas de ocupación.
Este
ejercicio de enlace, este nuevo tanquetazo tuvo a su favor a los medios de
comunicación que desplegaron sus sistemas de transmisión en vivo que no se
habían visto desde el triunfo de la selección nacional de fútbol, que siguieron
minuto a minuto la caravana de mafiosos, llegando a la aberración de transmitir en
directo la acción del matonaje empresarial que saboteó a camioneros que se
resistían a apoyarlos.
Miles
de personas quedaron sin transitar, sin llegar a sus trabajos y a su vida
normal, atrapadas en la congestión prepotente que doblegó a las autoridades,
que violaron sus propias leyes y disposiciones, y ante lo cual las aguerridas
Fuerzas Especiales tuvieron sumo cuidado de no entorpecer.
Políticos
cagados de miedo sin decir esta boca es mía ante las graves amenazas que se
hicieron urbi et orbi y que se parecían mucho al proceso sedicioso del año 1972
lo que en este país y en cualquiera que se precie de decente, debería ser
perseguido, procesado y encarcelado.
Lo que
omitieron decir los dirigentes ultraderechistas que amenazaron con repetir sus
actos sediciosos de hace cuarenta y dos años, es que entonces la CIA, con la
connivencia de la Democracia Cristiana, financió el paro patronal cuya
exigencia final fue la matanza que se desataría en el año siguiente.
Quedaron
al descubierto las autoridades cobardes que desplegaron su verdadera ánima a
pesar de ser parte de un gobierno que usa un inmerecido alias de centro
izquierdista, y que no son sino, derechistas encubiertos, dispuestos solo a
generar una política que les permita seguir viviendo en la comodidad de sus
altas investiduras, inmunes a la realidad, pseudo demócratas, mercachifles de la consigna, vendedores de
pomadas, momios encubiertos, pinganillas, rendidos por un puñado de golpistas
que deberían estar encarcelados.
La
ultra derecha, tal como cualquier bestia, huele la debilidad de sus víctimas
antes de lanzarse al ataque y matar.
Y lo
que exuda este gobierno que no gobierna y que solo administra sus descuentos
aprovechando el vuelo de su inercia, olorosos de coimas y chanchullos, forrados
de dietas y negociados, es un olor a derrota que no puede enmascarar.
Bien
por la gente valiente que salió a increparlos y que se interpuso entre la
cobardía del gobierno y la desfachatez de los prepotentes.
Por lo
menos hubo quienes representaron en las calles la sensatez y un sentido mucho
más preciso de lo que significó en la dramática historia reciente el
tristemente célebre paro de los empresarios camioneros que no solamente generó
las condiciones para el golpe artero de los militares, sino que en breve,
dispusieron sus máquinas para el traslado de prisioneros y de cuerpos de
asesinados.
Más de
alguno se habrá preguntado dónde está la presidenta. Por ahí andaría.
No hay comentarios:
Publicar un comentario