miércoles, 24 de diciembre de 2014
Ricardo Candia Cares: El niño que escapó de la muerte en el Estadio Nacional
http://www.theclinic.cl/2013/09/05/ricardo-candia-cares-el-nino-que-escapo-de-la-muerte-en-el-estadio-nacional/http://www.theclinic.cl/2013/09/05/ricardo-candia-cares-el-nino-que-escapo-de-la-muerte-en-el-estadio-nacional/
La momificación de Carolina y Josefa
El
proceso de momificación puede ser artificial, como lo hacían algunas culturas
que poblaban Arica y los antiguos egipcios algo después, y natural, que
consiste en la desecación del cadáver por evaporación del agua de sus tejidos,
deteniendo así proceso de la putrefacción.
Contemporáneamente,
hay otro proceso: el de origen político.
Los
casos más emblemáticos son los que afectan a la Alcaldesa de Santiago, Carolina
Tohá, y a la de Providencia, Josefa Errázuriz. Extraño caso el de estas
mujeres.
En
ese dúo en el que tantos optimistas, acaso ilusos consuetudinarios, pusieron,
ponen y pondrán sino todas, partes de sus frustraciones, esperanzas y deseos,
ha sufrido una mutación por la que han transitado de otrora izquierdistas
revoltosas: puño en alto, afiches de guerrilleros y rockeros en el dormitorio,
alzados ponchos mapuches en el living, amistades con poetas, músicos,
escritores izquierdistas irreverentes como solo lo son en este país los poetas,
músicos y escritores, o por lo menos lo eran, en señoras que detestan a
perdedores, perros y gente vaga, estudiantes de uniforme y de civil, bohemios
bebedores de cantinas y bancos de plazas, peruanos, bolivianos, ecuatorianos,
haitianos, y todo sujeto más menos oscuro de piel y de intenciones.
Dispuestas
en situación de pasar a la historia en un país que históricamente no se ha
destacado precisamente por permitir muchas féminas en cargos de relevancia, por
razón extraña están haciendo todo en un sentido contrario a lo que algunos
soñaban.
Y en
vez de reivindicar su género en una cultura en la que el machismo, el
militarismo y los poderosos de todas las especialidades han trapeado con ellas,
se han dedicado a tomar medidas que nadie sabe de dónde salen, pero si se puede
sospechar para donde van: a hacer de este país un lugar en que no haya lugar
para los que se salen de la fila e insisten en aventurarse en costumbres que a
esta damas les hacen arriscar la nariz: ya decíamos, vagabundos, perros y
humanos; pobres, inmigrantes y locales; estudiantes, medios y de los otros;
bohemios, de restaurantes y plazas; desordenados, vividores en comunidades y
marchantes; comerciantes, al menudeo y sin permisos; y un sinnúmero de bichos
raros, variantes de esas raleas, difíciles de clasificar.
A
estas señoras les cargan esas externalidades, así se llama ahora a toda
cuestión, persona o subproducto incómodo, de este país, y habrían preferido que
Chile se situara más o menos entre Luxemburgo y Holanda. Y que los naturales de
la plaza hablaran por lo menos tres idiomas y fueran algo más blanquitos.
Uno puede sospechar que a la alcaldesa de Santiago,
por decir algo, le carga la Plaza de Armas. Le cargan sus payasos gritones, sus
pintores copiones, sus estatuas humanas sudorosas, sus peruanos y su chicha
morada, sus canutos insoportables, sus pasajes trasminados de frituras, sus
bancos con vejetes dormitando a pata suelta, y esos balcones de departamentos
sospechosos de ser rentados para el amor furtivo y de paso.
Uno
puede sospechar que a la alcaldesa de Santiago, por decir algo, le carga la
Plaza de Armas. Le cargan sus payasos gritones, sus pintores copiones, sus
estatuas humanas sudorosas, sus peruanos y su chicha morada, sus canutos
insoportables, sus pasajes trasminados de frituras, sus bancos con vejetes
dormitando a pata suelta, y esos balcones de departamentos sospechosos de ser
rentados para el amor furtivo y de paso.
Y
quizás sueña ese lugar con más glamour, como esas placitas parisinas en las
cuales es posible sentarse a tomar un helado o un café sin que lleguen tres o
cuatro sujetos a pedirte monedas o una niña de siete años a venderte una flor
de papel o un lanza se largue con tu teléfono o tu última compra, seis cuotas
precio contado.
Ese
subdesarrollo impropio de este país, debe ser muy cargante para alguien que
conoce el mundo.
Lo
mismo debe suceder a la alcaldesa de Providencia. Sus expectativas de dirigir
una de las más respingadas comunas metropolitanas, quizás no cuadre con la
realidad de esos rincones con poco o nada de galanos, en donde es posible
encontrar travestis, y putas no más cae la noche, tugurios, bares y picadas a
las cuales acuden como romeros gente extravagante y bulliciosa en busca
de sonidos, comidas y bebestibles, en ambientes con algo de democráticos.
No. A
la señora Errázuriz le va bien el palacio Falabella, pero no Pío Nono, esquina
Bellavista a las cuatro de la mañana, con sus completos, pizzas, hamburguesas
caseras, artesanía dudosamente artesanal, parafernalia para fumar marihuana,
pasacalles ruidosos, filas de taxistas, gente meando por ahí, perros
trasnochados, y un continuo de mesas plásticas que llega al cerro, y en donde
vale dos lucas la chela de litro.
Y esa
afrenta a su buen gusto debió afectar sus muy desarrollados sentidos de lo
fino, del buen gusto, de lo refinado de sus terminales olfativas, propias de un
paladar de gusto y cepa.
También
les deben repugnar las Fuerzas Especiales de Carabineros, pero serán un mal
necesario para sus efectos profilácticos.
Y,
claro, llegamos entonces a las razones por las cuales ambas damas disecaran sus
añejas tanto como olvidadas historias de jóvenes idealistas que les hacía
correr por la venas un saludables chorro de sangre joven, optimista y decidido.
Y ya
vemos los resultados: vistas así las cosas no queda sino concluir que vivir en
medio de la grieta que deja la contradicción de un país que a veces
parece el XVIe arrondissement de Paris y un poco más allá, no
tanto, algo parecido a la Cité Soleil de Puerto Príncipe, trae sus
consecuencias.
martes, 23 de diciembre de 2014
Una izquierda que espera (Punto Final Nº 819)
Como
quien mira el sarao tras los visillos, intrusa en una fiesta a la que
no fue invitada, así se ve a cierta Izquierda cuando se trata de las
discusiones respecto de la crisis de las reformas que intentan controlar
la crisis del sistema.
Salvo
para avizorar potenciales candidatos para las siguientes presidenciales
e insistir en el mantra de la nueva Constitución por medio de una
Asamblea Constituyente, esta Izquierda no propone mucho más.
Y
sin embargo, cosa rara, otra Izquierda se ha expresado de mejor manera
hasta traer las cosas a este punto peligroso, si se mira desde los
sostenedores.
Lejos
de lo que se diga, no es ni la llamada ultra ni la derecha la que se
levantan desde los estudiantes, que ven como se secuestran sus demandas.
La Izquierda universitaria avanza a paso firme por la vía de la unidad
de nuevas expresiones de la Izquierda, dejando, de paso, sumidas a la
mínima expresión a las juventudes políticas de la Nueva Mayoría.
Las
luchas de los trabajadores por medio de numerosas huelgas, invisibles
para los medios de comunicación, apuntan a que el modelo les roba sus
derechos y advierten que se avizoran mayores dificultades para sus vidas
por las medidas que se anuncian para limitar el efecto del bajo
crecimiento.
A
estas expresiones de descontento profundo ahora se suman los
profesores, que se ven marginados de las reformas y se les niegan sus
reivindicaciones ya veteranas. Y en una soberbia expresión de
descontento, se han alzado en contra de su dirigencia que más bien
representa los intereses y el programa de la Nueva Mayoría.
En
estos movimientos que emergen de una comprensión diferente del
sindicalismo, del gremio y de las expresiones territoriales, lo que
pulsa son distintas, diversas, nuevas y desconocidas variantes de un
sentir de Izquierda, que no se ajusta a lo que hasta ahora se conoce.
No
es la ultra ni es la derecha: lo que vibra entre la gente es una
aproximación a entender el valor que tiene su propia fuerza. Sin
embargo, estas expresiones reñidas con el modelo, abiertamente críticas
de la política tal como se expresa en el duopolio que ha concentrado
todo el poder post dictatorial, aún no se encuentra en una sola consigna
para intentar un camino más o menos coherente y sincrónico.
La
Izquierda sobreviviente, que no da pie con bola e intenta ajustar la
realidad a sus consignas y convencimientos, aún no se abre a intentar
una comprensión de aquello que la supera.
Hay
una Izquierda que vive con la mente fija en los calendarios
electorales, convencida que ahora sí se podrá. Y que superando los
errores, omisiones y desprolijidades de las justas anteriores, ahora sí
la gente entenderá que hay que votar por ellos.
Y
no muy lejos de ahí, palpita otra Izquierda que detesta las elecciones,
y vive al amparo de ensoñaciones que no fueron en un pasado que cada
vez se aleja más del presente brutal.
Otros
bienintencionados exploran quimeras inexploradas en las que bastaría
una buena idea para cambiarlo todo, expulsar a los granujas de todo el
poder y fundar un socialismo de siglo XXI. Pero lo único cierto es que
las dificultades que ha tenido la cultura neoliberal dominante para
asentar su proyecto sin complicaciones, no han venido de estas
expresiones que se precian de antisistémicas. Han venido de la calle, no
del debate de foros ni de academias.
Que
aún no madura para asumir responsabilidades mayores y proponer un
camino que interprete la rabia anidada en millones, es cierto. Y que se
está tomando más tiempo que el necesario, también. Pero lo cierto es que
en la gente atropellada, lejos de los foros y las tribunas, soportando a
diario la represión, la indiferencia y todos los miedos, aguardando con
la esperanza larga del pobre, late un corazón de Izquierda.
En
la gente sobrevive un pálpito allendista que no ha muerto, que confía
en sus propias fuerzas, que sabe que en la calle se hace algo más que
caminar y que ha comenzado a poner en duda lo que hasta hace poco era
inmutable.
Hay
una historia que aún espera por aquellos signados para abrir las
alamedas, por los legítimos herederos de una historia que se niega a
morir.
Publicado en “Punto Final”, edición Nº 819, 12 de diciembre, 2014
El Hombre de los Discursos
Había un hombre que en cada
oportunidad con mérito, se empeñaba en leer un discurso. Durante su prolífica
vida, los escribió para cuanta ocasión era considerada por él una buena e
inevitable oportunidad para emocionar a sus amigos con encendidos discursos de
despedida, tristes y laudatorios en los funerales, alborozados y optimistas en
los bautizos; pedagógicos e instructivos en los casamientos; amistosos y
emotivos en las simples reuniones de amigos. En sus comienzos, fue un personaje necesario
para mentir algo del muerto o del festejado. Si fulanito emprendía el vuelo a
otras latitudes, ahí lo encontramos ofreciendo los mejores deseos suyos y de
los que representaba; si zutanito había tenido la mala ocurrencia de morirse, ahí
lo vemos de riguroso luto, interpretando la tristeza que nos embarga a familiares
y amigos que lloran tu anticipada partida; si mengano inauguraba la extensión
de su estirpe con un retoño, helo ahí, encintado al pecho, anticipando
buenaventuras en este niño que nos alegra con su frescura.
Y así. Pero como
todo tiene su límite, llegó la oportunidad en que los amigos del Hombre de los
Discursos, comenzaron a evitar los encuentros en los cuales estuviera el otrora
sacador de apuros. Si había un bautizo, por decir algo, cada uno se encargaba
de informar a otros en claves cada vez más alambicadas, de manera que el Hombre
de los Discursos, no se enterara. Si había un funeral, soterradas voces se
reproducían sin despertar la menor sospecha.
Si alguien se largaba a otros derroteros, señales iniciáticas ponían en
actividad para traspasarse las coordenadas de la despedida, sin que el sujeto
en cuestión, en tránsito de paria entre sus amigos, se enterara. Se deprimió
cuando se dio cuenta que las personas no se morían, no se reproducían o no se
largaban a otras latitudes y que sus anteriores cotos de caza, ruedos para sus
verónicas, pistas para los pasodobles de su verbo hábil, fácil y grácil, ya no
estaba considerando sus inestimable servicios. Pero el verdadero bajón, vino
por la nostalgia de sus amigos. El temor de sus discursos, otrora útiles y hoy
fútiles, había creado un abismo que lo alejaba de aquellos a quienes tanto
quería. Un viernes temprano y lúcido, se encaminó con su máquina de escribir al
río y desde el Puente Recoleta lanzó el aparato a las turbias aguas. Desde
entonces, en las fiestas o celebraciones menos felices, es uno más de los
amigos porque entendió que vale mucho más, infinitamente más, escuchar a tus
amigos, que hacerles sufrir tus propios decires, por mucha buena intención se
ponga en el empeño o por muy de moda que estén adjetivos y estilos, que si hay
algo que nunca pasará al ámbito de las cosas olvidadas, será la sensación
impagable de contar con personas que si bien no llevan tu sangre, por sus venas
corre algo que se le parece mucho si se le mira de cerca.
Rebelión de los profesores: una solución demasiado lejana (Publicado en Punto Final Nº 819)
“Constituye un error de
proporciones no considerar la irritación del magisterio. Podrían aplastar el
movimiento e imponer sus soluciones, pero sólo será por un tiempo”. Darío
Vásquez
Pudo
ser uno más de los conflictos entre los profesores y el MINEDUC. Pero este ha
escalado a niveles impensados. Tanto como para que la presidenta Bachelet haya tenido que suspender su gira por la Octava Región y como
para que la bancada de la DC interceda
ante Eyzaguirre por los profesores indignados.
Una
trizadura al interior del Directorio Nacional del Colegio de Profesores, y
miles de profesores en rebeldía, han generado un conflicto que no parece
extinguirse. El petitorio de los Cinco Puntos de la Agenda Corta firmado con el
gobierno y la negativa de la Conducción del gremio de someter esa propuesta a
consideración de una consulta nacional docente, elevó el descontento a niveles
nunca vistos.
Se está
respetando la institucionalidad del Gremio, arguye Jaime Gajardo. Se está
incumpliendo un acuerdo firmado, acusan por su parte los disidentes.
Lo
cierto es que lo que comenzó como una protesta en tres comunas de la Octava
Región, ha llegado a complicar aún más a una cartera ministerial que no las ha tenido
fácil.
¿Y por
qué se llega a estos niveles de crispación? Según el Secretario General del
Colegio, entre mayo y noviembre hubo más de una oportunidad para desactivar la
rebelión de la bases del gremio por la única vía aceptable: consultar a los
profesores tal como se hizo el 19 de agosto, cuando participaron 70 mil
docentes.
En esa
oportunidad los profesores rechazaron la propuesta gubernamental. Y parece que
ahora no se quiere volver a pasar por el bochorno de una nueva negativa.
La
última vez en que según la disidencia se pudo hacer algo, fue después de la
marcha que superó a todas las anteriores, y que reunió a veinticinco mil
profesores en las calles de Santiago, convocada por la disidencia.
Era el
momento para haber tomado en serio el movimiento y haber convocado a la exigida
Consulta Nacional.
Pero atrapado
entre las exigencias ministeriales y las movilizaciones que aumentaban, Jaime Gajardo optó por minimizar las
movilizaciones a la espera de definir un rumbo: “Ese clima no tiene nada que ver con lo que sucede al
interior (del Gremio)”. Y consultado por su renuncia respondió: “nadie me la ha
pedido públicamente”.
La disidencia
había a impulsado una consulta nacional simbólica en la que según sus
organizadores, participaron no menos de cuarenta mil docentes y el resultado
fue de un 80 % por el rechazo. En la misma oportunidad convocaron a marchas
regionales para el día tres de
diciembre. Ambas iniciativas daban cuenta de la buena salud del movimiento.
Días antes la Subsecretaria de Educación habló
por la prensa después de varios días de silencio: “Al ojo del Gobierno no se
justifica estar desarrollando movilizaciones”. Hasta ese momento el número de
comunas en paro sumaban ciento treinta y los docentes más de cuarenta mil,
afectando a más de 350 mil estudiantes.
En ese contexto de ánimos crispados la Conducción cita una reunión de
Directorio en el cual se impone la mayoría proclive a Gajardo y se aprueba la
Agenda Corta, sin consulta a las bases, por seis votos contra cinco.
Para Mario
Aguilar esta solución daba la espalda a la indignación de los profesores: “Es
como apagar el fuego con bencina. Once personas no pueden reemplazar a miles de
profesores. En la eventualidad que los paros no siguieran, el profesorado no va
a estar conforme”, declaró.
El voto de RN
En esta
votación fue clave la profesora Verónica Monsalve, única representante de Renovación Nacional en el Directorio. Según la
dirigente, el acuerdo "cumple en 85%
las necesidades de la agenda corta" y explicó que "se acordó no
continuar con estos procesos de consulta que desaceleran el proceso de
negociaciones".
Egresada
de la Escuela Normal de Talca, con especialidad en Educación Física, Monsalve es
dirigente gremial desde al año 1987. Además de ser la encargada de los
departamentos de Bienestar y de la Mujer, es una de las representantes del
Gremio en la llamada Comunidad Hospital que dirige la Clínica Hospital del
Profesor, del cual la Orden es propietaria de un 29%.
"Yo no
estoy apoyando a los comunistas. He apoyado la conducción del Colegio en
relación al trabajo gremial que se está realizando, pero desagraciadamente eso
hace a ellos dividirse cada vez más. Nunca hemos podido interrelacionarnos en
forma unida".
El caso es que
esta vez su solitario voto fue crucial para generar el escenario que ahora se
vive en el mundo cada vez más ajetreado de los profesores.
La reacción de los alzados.
La reacción de los alzados.
Así, la
pelota quedaba del lado de la disidencia. El fantasma de los descuentos, la
larga jornada de paralización que en algunas comunas llegaba a las cinco
semanas continuas y el cierre de los caminos por parte del MINEDUC para
escuchar alternativas de solución, hacían prever que el movimiento se caería.
Luego
de lo resuelto en el Directorio Nacional los dirigentes disidentes sacan una
declaración en la cual acusan que la solución impuesta “es un error y carece de la más importante
legitimidad: el apoyo de la base del profesorado.
El caso
es seguido con atención por les medios de comunicación que pusieron el acento
en que Gajardo había decidido aceptar la propuesta del Ministerio, sin
considerar la opinión de los profesores mediante una consulta. La frase del día
en la portada de El Mercurio: “Esto no es más que una imposición a través de
una operación política y tengan claro que la gran mayoría de los profesores no
se siente representado por ella”, es del texto de la declaración disidente.
Al otro día se realizan multitudinarias
manifestaciones en las principales regiones. En Santiago el SUTE y la Mesa
Nacional Docente, que agrupa a profesores de distintas dependencias y a
sindicatos del particular subvencionado no colegiados, logran reunir a dos mil
profesores, los que fueron dispersados por la fuerza pública, contándose
numerosos detenidos.
Contrario
a lo que se podía pensar, la rebelión dio un enérgico salto hacia adelante. Y
si bien en algunas comunas comenzaba a debilitarse, otros sectores radicalizaban
las acciones con ocupación de carreteras y marchas.
La instalación de las
mesas
Según el acuerdo firmado, y refrendado en el Directorio
Nacional, correspondía que el viernes cinco de diciembre se instalaran las
mesas técnicas encargadas de concretar los dispuestos en los Cinco Puntos. Sin embargo
la disidencia responde con un comunicado en el cual afirman que se restarán a
constituir dichas instancias y que “Solo
una vez que el profesorado en su conjunto haya aprobado esa propuesta, entonces
nos integraremos para defender el pleno cumplimiento de los compromisos
adquiridos por el Mineduc”.
Para Darío Vásquez: “Constituye un error de proporciones no
considerar la irritación del magisterio. Podrían aplastar el movimiento e
imponer sus soluciones, pero sólo será por un tiempo. Lo que viene en la
agenda, Carrera Profesional y desmunicipalización corre un serio riesgo con los
profesores tan indignados. Así como están las cosas, como ha reaccionado el
gobierno, no van a tener a los profesores disponibles para lo que viene.
Alguien tiene que asentar cabeza en el Ministerio”
Por eso, para el dirigente lo que corresponde es que la
autoridad de una señal clara de querer resolver los temas que trabaron esta
contienda. Y eso pasa por mejorar lo que hay y someter una nueva propuesta a
una consulta nacional. Cualquier otra vía está destinada a fracasar.
Un retorno intempestivo
La presidenta Bachelet, de gira por la Octava Región, tenía
previsto acudir a la ciudad de Lebu para una visita al Parque El Carbón, pero la
actividad se canceló. El Alcalde quedaría esperando, lo mismo que los profesores
que la aguardaban para protestar masivamente en su presencia.
Ese mismo día quince mil profesores rebeldes se habían manifestado
en el centro de la ciudad de Concepción.
En horas del medio día se informo que la presidenta volvía a
Palacio en donde se reunió con su Ministro del Interior a puertas cerradas. El
ministro vocero no explicó las razones por las cuales la primera mandataria
tuvo que volver.
Pero para los profesores de la Región estaba claro que fue para
evitar el bochorno presidencial de una protesta de gran escala. ¿Nadie le
advirtió lo que sucedía con los profesores en la zona?
La hora de las
especulaciones.
Los magros resultados
de las encuentras políticas ameritan la toma de decisiones políticas de alto
nivel: son números respecto de los cuales hay que hacerse cargo.
La baja aprobación del Ministro de Educación, uno de los peor
evaluados, se relaciona necesariamente con un conflicto docente perfectamente
evitable.
La falta de previsión y perspicacia política de los asesores
del MINEDUC, algunos puestos en sus cargos sólo para llevar la relación con los
gremios, no advirtió un escenario que era fácilmente desmontable antes que
llegara a los límites actuales.
En ese contexto es explicable la iniciativa de la bancada de
diputados de la Democracia Cristiana que ha buscado reunirse con los dirigentes
disidentes y con el Ministro Eyzaguirre, proponiéndose como “un puente para
avanzar en la búsqueda de encuentros", según declaró el diputado Matías
Walker.
La gestión no va a gustar en el PC, en donde milita tanto el
presidente del Colegio como la presidenta de la CUT, también dirigente nacional
del gremio docente. Ya no gustó en el PS.
¿Se habían cometido todos los errores? No, faltaba uno. Para
los dirigentes disidentes constituyó una torpeza política inexplicable que la
directiva gremial se haya reunido con los secretarios generales de los partidos
de la Nueva Mayoría, muy mal parados en las encuestas, buscando apoyo al
golpeado presidente gremial en vez de hacerlo para mejorar las ofertas. “Debieron
reunirse para que apoyaran una mejora a los Cinco Puntos”, dijeron.
Las nuevas voces
gremiales.
Como sea que termine, esta rebelión de profesores ha demostrado que ese gremio enfrenta una crisis inédita, que ha derivado en un fuerte cuestionamiento a su principal figura, Jaime Gajardo, al extremo de hacer público su sueldo. Algunos medios de comunicación han aprovechado la oportunidad para dar a conocer las intimidades financieras de la orden.
Jóvenes profesores que se inician en el camino de la lucha
gremial comienzan a proponerse recuperarlo para fines más a la altura de los
tiempos que corren. Y desde afuera, agrupaciones como el SUTE hacen propuestas
para la superación del gremio mediante una labor más centrada en lo sindical.
Numerosos colectivos de profesores han aparecido en esta
emergencia, muchos de cuyos integrantes son veteranos de las peleas
estudiantiles del 2005, 2006 y 2011, que se proponen generar articulaciones
para poner al gremio en función de un nuevo paradigma educacional, según
explican (ver recuadro).
Así las cosas, las siguientes elecciones gremiales el año
2016 se prevén como un momento de inflexión en que el rumbo del movimiento
sindical y gremial chileno puede torcer la inercia que trae desde que fue
cooptado por las maquinarias partidarias y puestas al servicio de los gobiernos
de turno, según acusan los disidentes.
Si la revolución pingüina del 2006, propicio el reventón
universitario del 2011 que trajo las cosas hasta el punto que las conocemos hoy,
habrá que creer que el 2014 de los profesores augura algo más en el futuro
inmediato. Ya todos piensan en la batalla por la Carrera Profesional docente y
la desmunicipalización.
Voces nuevas:
Luis Eduardo
González Navarro, 32 años, un hijo, Coordinador Nacional del Movimiento de
Unidad Docente, MUD.
Profesor de
Historia y Ciencias Sociales, Magister en Educación mención Curriculo y
Comunidad Educativa de la Universidad de Chile. Hace clases en el Instituto
Superior de Comercio (INSUCO) de Valparaíso.
¿Cómo interpreta
el MUD lo que se ha llamado la rebelión de las Bases?
Es la conjugación de diversos
factores. Hoy los profesores nos vemos enfrentados a condiciones objetivas
de precarización y flexibilidad laboral
inauditas. Desde el año 2008 se observa un aumento notable de docentes a
contrata y una disminución de titulares. Sólo el 27% de los profesores tiene una carga
horaria completa de 44 hrs. Según datos del Primer Censo Docente, el 29% de los profesores
encuestados trabaja de 10 a 12 horas no remuneradas semanalmente, en tareas
relacionadas con la escuela. Aún más, el 15% de ellos destina más de 20 horas a
la semana para revisar pruebas, preparar guías, etc.,
La conjunción entre éstas
condiciones objetivas de explotación y la indiferencia del Estado Neoliberal y
de los sucesivos gobiernos que lo han administrado, sumado una organización
(CPCH) heredada de la dictadura militar extremadamente verticalista, conducida
por una dirigencia de vieja guardia que, si bien es justo señalar, contribuyó a
derrocar a la dictadura, hoy es incapaz de comprender teórica y políticamente
la nueva subjetividad que se ha configurado en los docentes con la
implementación del neoliberalismo educativo. Si a esto le sumamos la
incorporación creciente de nuevas generaciones de luchadores tenemos, desde
nuestra perspectiva, los elementos básicos para explicar la irrupción de los
maestros en el escenario nacional.
El MUD es un colectivo de profesores bastante
jóvenes, ¿consideran alguna estrategia de recambio generacional en el Colegio
de Profesores?
El recambio generacional en el CPCH sólo es
viable si se sustenta en un proyecto. Éste, para el MUD, va desde la
organización sindical a la gremial. En lo cultural, se sustenta en un intenso
proceso de autoformación que ensambla las demandas reivindicativas con el
discurso pedagógico crítico. Creemos en la capacidad humana e intelectual del
magisterio para, junto y desde un amplio movimiento popular y de trabajadores,
crear un paradigma educativo nacional.
viernes, 5 de diciembre de 2014
La rebelión de los Profesores
Los primeros pasos
La primera gestión pública que hizo el ministro Eyzaguirre
luego de conocer su nominación por parte de la presidenta Bachelet, fue visitar
el gremio docente en su propia casa lo que fue interpretado como una señal de
que la opinión de los profesores esta vez iba a ser considerada.
El ministro Eyzaguirre escuchó los planteamientos respecto
de las cuestiones que estaban pendientes desde hace mucho. A la Deuda
Histórica, tema que corre por las venas de los profesores, se agregaron los
relacionados con estabilidad laboral, el retiro de los profesores en edad de
jubilar, entre otros, lo que se llamó la Agenda Corta.
La larga, seguían siendo los proyectos emblemáticos: carrera
profesional docente, desmunicipalización, fin del lucro, selección y copago.
En su cuenta al país el pasado 21 de Mayo, la presidenta
Bachelet insistió que los profesores serán no solo escuchados, sino que actores
relevantes en la nueva institucionalidad educacional.
Mesas cojas.
Pero
la mesa para enfrentar estas demandas demoró en establecerse y cuando lo hizo
en realidad no se negoció sino que los funcionarios del MINEDUC, escucharon lo
que se les planteaba sin que se acordara absolutamente nada.
La
Asamblea Nacional del gremio del 6 de junio rechaza el proyecto de ley sobre
fin del lucro, del copago y de la selección de alumnos por considerarlo
insuficiente. Esa misma instancia acordó repudiar la negativa para solucionar
la Agenda Corta y como respuesta se convocó a un paro el 25 de junio el que
logró una gran convocatoria.
Luego
de esa movilización se convoca nuevamente a una mesa para buscar solución a esos
temas largamente postergados y luego de más de un mes de silencio. Como
resultado el Colegio recibe una propuesta de Protocolo de Acuerdo, la que se
decide someter a una consulta nacional el día 19 de agosto. Resultado: cerca
del 70% de los profesores la rechaza. La conducción del gremio queda descolocada
y sin horizontes una vez más.
Ya se
escuchan las primeras voces que desde regiones comienzan a exigir soluciones y
se verifican las tres comunas que inician el movimiento: Los Ángeles, la
primera, a la que se le suman en breve Tomé y Chiguayante.
Del telefonazo a la
rebelión de los profesores
Así, sin un horizonte claro, se retoma la mesa de negoción
sin ninguna respuesta. El Ministro Eyzaguirre había viajado a Finlandia para
conocer in situ la realidad de la educación de ese país. Al periplo estaba
invitado el presidente del Colegio, el que declina la oferta
En esas circunstancias se llega a la Asamblea del viernes 7
de noviembre y el presidente Gajardo informa que le ha llegado una solución a
dos de los cinco puntos por vía telefónica de una “alta autoridad del
Ministerio”. Ardió Troya.
Con un tumulto que no permitía un inicio ordenado de la
Asamblea por la irrupción de numerosos profesores que llegaron de las tres
primeras comunas rebeldes, comienza la reunión.
Como se esperaba, haciendo pie en la mayoría pro Gajardo, la
oferta telefónica se aprueba por 113
votos a favor, 58 en contra y 12 abstenciones.
Pero ya los ánimos de los profesores de base estaban caldeados.
A los tres primeros comunales, se le suman rápidamente otros hasta llegar al 14
de noviembre a los ciento veinte comunales
paralizados.
El movimiento rebelde se comienza articular de una manera
espontanea a lo largo del país. Resulta notorio que en muchos lugares la
irrupción de profesores jóvenes, muchos de ellos no colegiados, comienza a ser
la tónica.
Los dirigentes nacionales disidentes no aparecen liderando
la explosión de los profesores de base y, a pesar de coincidir en los
planteamientos de los profesores alzados, se cuidan de no auto asignarse el
movimiento.
El lunes 10 de noviembre la Subsecretaria Quiroga hace
entrega de un “Acta de reunión de trabajo” con un calendario de reuniones que abordará
la propuesta de carrera Profesional Docente y se hace mención al envío de una
indicación sustitutiva respecto de la titularidad a los profesores a contrata,
y del proyecto de ley para un “Bono de incentivo al retiro”, los dos puntos del
supuesto telefonazo.
Pero en la primera reunión, el dirigente disidente Darío
Vásquez exige que en esa reunión se traten los puntos de la Agenda Corta por
cuanto no se podía obviar la Rebelión de los Profesores que ya se extendía por
todo el país, afectando incluso a regionales dirigidos por el sector afín a
Gajardo, como la Región del Biobío.
Jaime Veas, asesor del Ministerio para la vinculación de esa
cartera con el Colegio de Profesores, se resiste pues dice que estos dos puntos
ya habían sido acordados por el equipo que él encabeza y Gajardo, ante lo cual Vásquez exige aclarar
el punto por cuanto él es miembro de esa Comisión y no sabía de ese acuerdo.
¿Entonces, existió el telefonazo, realmente?
Se quiebra la mesa
coja
La gente del Ministerio informa que en esas condiciones no
podían seguir las conversaciones. Mientras tanto, en el bandejón central de la
Alameda, trescientos profesores venidos de la Región de O’Higgins, hacían saber
su descontento, y las comunas en paro a nivel nacional habían aumentado a
ciento cuarenta
Cerrados los caminos, con un profesorado de base francamente
airado, aumentando el número de Comunales y Regionales que se sumaban a la
rebelión, la conducción del gremio opta
por un camino seguro: cita a una reunión del Directorio Nacional y los
presidentes de los Regionales para el sábado 15.
La disidencia intenta instalar tres puntos: hacerse cargo
del aumento de comunas en paro, llamar a un paro nacional para presionar al
gobierno y finalmente considerar una Consulta Nacional para que los profesores
digan su última palabra. Nada de eso fue aceptado.
Y operó la institucionalidad del gremio. De los veintiséis
integrantes de esa reunión, 15 aprobaron lo ofertado por el Ministerio y once
lo rechazaron. Para el efecto, la intervención de Bárbara Figueroa, fue determinante.
Pero ese acuerdo tampoco fue aceptado por los profesores
rebeldes y los comunales alzados volvieron a aumentar hasta sobrepasar los
cientos sesenta. En las capitales de regiones se sucedían marchas que copaban
las calles, carreteras y puentes, y en la capital comenzaban las escaramuzas
con Carabineros y ya había profesores presos.
En los hechos, la rebelión de los profesores desconoce la
institucionalidad gremial y se multiplican las voces que piden la renuncia de
Jaime Gajardo, lo que es apoyado públicamente por Darío Vásquez, del sector
disidente, quien le pide dar un paso a un costado porque ya es un obstáculo
para encontrar una solución.
Al fin, algunos medios ya hablan que la rebelión alcanza
doscientos comunales y en las redes sociales comienza a circular un video de profesores
famosos, rostros televisivos, que apoyan a los profesores movilizados.
Desde el otro lado, la presidenta de la CUT y también
dirigente nacional del Colegio de Profesores, Bárbara Figueroa, critica duramente
a los profesores movilizados, tildando su movilización como violenta e
inorgánica. Mala idea. Al otro día sería funada por airados profesores de
Maipú, con quienes se cruza en plena calle.
¿Un nuevo flanco de
conflictos?
Los profesores rebeldes tienen en una incómoda posición al
titular del gremio, militante del Partido Comunista. Como sea que se resuelva
el conflicto, la credibilidad de Gajardo entre sus pares parece haber sufrido
un daño apreciable.
Es notorio el esfuerzo PC por sacar adelante el acuerdo que
ofrece el gobierno, pero también resulta evidente que, con tantos profesores
alzados, el partido deberá pagar un costo.
Un detalle que debe ser leído con preocupación en Vicuña
Mackenna 31: la última propuesta no fue dada conocer mediante una declaración
pública y no enviada oficialmente al presidente del gremio.
Al PC le ha llovido sobre mojado. La situación de la Universidad
ARCIS, la incómoda situación que vivió su único embajador, el abogado y alto dirigente
del partido, Eduardo Contreras, y luego, vino la salida de su Secretario General
del Ministerio del interior por agredir de palabra a un diputado UDI.
El panorama se completa con las críticas que ha debido soportar
la titular de la CUT, tanto por su cercanía con el empresariado y el gobierno, como
por su magro resultado en la negociación sobre el sueldo mínimo, y finalmente
por el hecho que el gobierno ha desechado la reforma laboral que había sido
previamente consensuada con Figueroa.
Como si fuera poco, desde
el sector público se critica a Bárbara Figueroa por no participar en la
mesa que discute el reajuste de ese sector.
Y la guinda de la torta: hace no mucho, la siempre
discutible encuesta CEP, da a Camila Vallejo, la joven estrella del PC, como el
personaje político con mayor rechazo de la ciudadanía.
La rebelión continúa
El movimiento de los profesores rebeldes está lejos de
amainar. Quizás es la única vez en la historia del gremio que tal cantidad de
profesores se moviliza sin la participación de su presidente. El viernes 21 se
reúnen 25 mil profesores para conocer el acuerdo firmado la noche anterior.
Y parece que la rebelión, lejos de amainar, va a continuar
creciendo. Muchas voces se alzan por rechazar el acuerdo, aunque este trae
mejoras con relación al los anteriores. De hecho, por primera vez se reconoce
la existencia de la Deuda Histórica y se compromete una comisión para buscar
soluciones.
Habrá que esperar el resultado de la Consulta Nacional que
se acordó en el equipo que negoció la última propuesta con el gobierno.
Y como sea que se resuelva el gallito planteado entre
rebeldes e institucionales, va quedando
claro que sea lo que se gane o se avance, habrá sido producto de la pelea de
los profesores rebeldes y no de la gestión de la tan defendida
institucionalidad magisterial, ni de la intercesión de sus principales figuras.
Los profesores, especialmente los jóvenes, parecen haber descubierto
que es más útil la pelea decidida y autónoma, que la confianza en una
institucionalidad a la que le cuesta moverse por su dependencia del gobierno y
de los partidos políticos.
La teoría de un pie en la calle y otro en el gobierno parece
que en el caso de los profesores no funciona.
La mayoría de
Gajardo.
En la configuración del Directorio Nacional los once
directores se reparten políticamente de la siguiente manera:
Nueva Mayoría
está compuesta por: dos dirigentes del PC, Jaime Gajardo y Bárbara Figueroa, la
presidenta de la Central Unitaria de Trabajadores; el socialista Juan Soto,
Sergio Gajardo, radical escindido del FRATE, Ligia Gallegos, socialista, electa
por primera vez en la lista de Refundación y luego descolgada hacia el PS.
La derecha. Es
representada por la profesora Verónica Monsalve, militante de RN, pero que vota
sistemáticamente con el bloque de conducción, con lo que Gajardo siempre tiene
mayoría.
En la vereda de enfrente, la oposición se descompone de la
siguiente forma:
Fuerza Social y
Democrática: Con Darío Vásquez, Guido Reyes y Gustavo Méndez.
Partido Radical: Francisco
Seguel, que controla el FRATE
Refundación: Su único representante es Mario Aguilar. Movimiento
ligado al Partido Humanista
Los movimientos disidentes que apoyan la rebelión de los Profesores
Fuerza Social y democrática
El más importante es Fuerza Social y Democrática, que dirigió el gremio desde el año 1995 hasta el 2007. Este movimiento es la fuerza política que más dirigentes tiene en el Directorio Nacional, tres, y es conducido por el actual Secretario General, Darío Vásquez, quien se ha posicionado como uno de los líderes de la actual rebelión. Vásquez es reconocido en las mesas del Ministerio como el dirigente que más domina los temas que se tratan en esas instancias.
Son enfáticos en apoyar la Rebelión de los Profesores que piden la cabeza de Gajardo y dicen apoyar el paro hasta las últimas consecuencias. Si bien no han podido lograr un acuerdo que amenace el reinado de Gajardo, dicen tener un vasto apoyo a nivel de profesores de base
Refundación.
Es dirigido por el Directorio Nacional Mario Aguilar, quien plantea la necesidad de democratizar el viejo sindicalismo, donde los dirigentes deciden por el resto, muy asociado en general a las cúpulas partidistas. Cree que este tipo de acción gremial está muy cuestionado porque la “gente quiere tener participación en las decisiones y que el gremio sea autónomo”.
No se adjudica la rebelión de los profesores, pero ha jugado junto con Vásquez, una rol de vocero oficioso de lo que sucede en las bases magisteriales. Plantea que en el centro de estas expresiones de descontento está le necesidad de superar la vieja costumbre de que las cúpulas que resuelvan a su gusto.
Movimiento por la Unidad Docente, MUD.
Un nuevo actor que ha tomado un interesante impulso es el MUD. Aún no cumple dos años de funcionamiento y ha logrado presencia en Concepción, Chiguayante, Puerto Montt, Santiago, Pucón y Ancud. Una de sus características más llamativas es que está constituido en su mayoría por profesores jóvenes que egresaron hace poco de sus respectivas carreras. Su coordinador vocero es el joven profesor Eduardo González. Junto con los otros Movimientos están intentando un camino conjunto que logre “rescatar al Colegio de las antiguas estructuras”
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