miércoles, 24 de diciembre de 2014

Ricardo Candia Cares: El niño que escapó de la muerte en el Estadio Nacional

http://www.theclinic.cl/2013/09/05/ricardo-candia-cares-el-nino-que-escapo-de-la-muerte-en-el-estadio-nacional/http://www.theclinic.cl/2013/09/05/ricardo-candia-cares-el-nino-que-escapo-de-la-muerte-en-el-estadio-nacional/

La momificación de Carolina y Josefa



El proceso de momificación puede ser artificial, como lo hacían algunas culturas que poblaban Arica y los antiguos egipcios algo después, y natural,  que consiste en la desecación del cadáver por evaporación del agua de sus tejidos, deteniendo así proceso de la putrefacción.

Contemporáneamente, hay otro proceso: el de origen político.

Los casos más emblemáticos son los que afectan a la Alcaldesa de Santiago, Carolina Tohá, y a la de Providencia, Josefa Errázuriz. Extraño caso el de estas mujeres.

En ese dúo en el que tantos optimistas, acaso ilusos consuetudinarios, pusieron, ponen y pondrán sino todas, partes de sus frustraciones, esperanzas y deseos, ha sufrido una mutación por la que han transitado de otrora izquierdistas revoltosas: puño en alto, afiches de guerrilleros y rockeros en el dormitorio, alzados ponchos mapuches en el living, amistades con poetas, músicos, escritores izquierdistas irreverentes como solo lo son en este país los poetas, músicos y escritores, o por lo menos lo eran, en señoras que detestan a perdedores, perros y gente vaga, estudiantes de uniforme y de civil, bohemios bebedores de cantinas y bancos de plazas, peruanos, bolivianos, ecuatorianos, haitianos, y todo sujeto más menos oscuro de piel y de intenciones.

Dispuestas en situación de pasar a la historia en un país que históricamente no se ha destacado precisamente por permitir muchas féminas en cargos de relevancia, por razón extraña están haciendo todo en un sentido contrario a lo que algunos soñaban.

Y en vez de reivindicar su género en una cultura en la que el machismo, el militarismo y los poderosos de todas las especialidades han trapeado con ellas, se han dedicado a tomar medidas que nadie sabe de dónde salen, pero si se puede sospechar para donde van: a hacer de este país un lugar en que no haya lugar para los que se salen de la fila e insisten en aventurarse en costumbres que a esta damas les hacen arriscar la nariz: ya decíamos, vagabundos, perros y humanos; pobres, inmigrantes y locales; estudiantes, medios y de los otros; bohemios, de restaurantes y plazas; desordenados, vividores en comunidades y marchantes; comerciantes, al menudeo y sin permisos; y un sinnúmero de bichos raros, variantes de esas raleas, difíciles de clasificar.

A estas señoras les cargan esas externalidades, así se llama ahora a toda cuestión, persona o subproducto incómodo, de este país, y habrían preferido que Chile se situara más o menos entre Luxemburgo y Holanda. Y que los naturales de la plaza hablaran por lo menos tres idiomas y fueran algo más blanquitos.

Uno puede sospechar que a la alcaldesa de Santiago, por decir algo, le carga la Plaza de Armas. Le cargan sus payasos gritones, sus pintores copiones, sus estatuas humanas sudorosas, sus peruanos y su chicha morada, sus canutos insoportables, sus pasajes trasminados de frituras, sus bancos con vejetes dormitando a pata suelta, y esos balcones de departamentos sospechosos de ser rentados para el amor furtivo y de paso.

Uno puede sospechar que a la alcaldesa de Santiago, por decir algo, le carga la Plaza de Armas. Le cargan sus payasos gritones, sus pintores copiones, sus estatuas humanas sudorosas, sus peruanos y su chicha morada, sus canutos insoportables, sus pasajes trasminados de frituras, sus bancos con vejetes dormitando a pata suelta, y esos balcones de departamentos sospechosos de ser rentados para el amor furtivo y de paso.

Y quizás sueña ese lugar con más glamour, como esas placitas parisinas en las cuales es posible sentarse a tomar un helado o un café sin que lleguen tres o cuatro sujetos a pedirte monedas o una niña de siete años a venderte una flor de papel o un lanza se largue con tu teléfono o tu última compra, seis cuotas precio contado.

Ese subdesarrollo impropio de este país, debe ser muy cargante para alguien que conoce el mundo.

Lo mismo debe suceder a la alcaldesa de Providencia. Sus expectativas de dirigir una de las más respingadas comunas metropolitanas, quizás no cuadre con la realidad de esos rincones con poco o nada de galanos, en donde es posible encontrar travestis, y putas no más cae la noche, tugurios, bares y picadas a las cuales acuden como romeros gente extravagante  y bulliciosa en busca de sonidos, comidas y bebestibles, en ambientes con algo de democráticos.

No. A la señora Errázuriz le va bien el palacio Falabella, pero no Pío Nono, esquina Bellavista a las cuatro de la mañana, con sus completos, pizzas, hamburguesas caseras, artesanía dudosamente artesanal, parafernalia para fumar marihuana, pasacalles ruidosos, filas de taxistas, gente meando por ahí, perros trasnochados, y un continuo de mesas plásticas que llega al cerro, y en donde vale dos lucas la chela de litro.

Y esa afrenta a su buen gusto debió afectar sus muy desarrollados sentidos de lo fino, del buen gusto, de lo refinado de sus terminales olfativas, propias de un paladar de gusto y cepa.

También les deben repugnar las Fuerzas Especiales de Carabineros, pero serán un mal necesario para sus efectos profilácticos.

Y, claro, llegamos entonces a las razones por las cuales ambas damas disecaran sus añejas tanto como olvidadas historias de jóvenes idealistas que les hacía correr por la venas un saludables chorro de sangre joven, optimista y decidido.

Y ya vemos los resultados: vistas así las cosas no queda sino concluir que vivir en medio de la grieta que deja la contradicción de un país que a veces parece  el XVIe arrondissement de Paris y un poco más allá, no tanto, algo parecido a la Cité Soleil de Puerto Príncipe, trae sus consecuencias.


martes, 23 de diciembre de 2014

Una izquierda que espera (Punto Final Nº 819)

Como quien mira el sarao tras los visillos, intrusa en una fiesta a la que no fue invitada, así se ve a cierta Izquierda cuando se trata de las discusiones respecto de la crisis de las reformas que intentan controlar la crisis del sistema.



Salvo para avizorar potenciales candidatos para las siguientes presidenciales e insistir en el mantra de la nueva Constitución por medio de una Asamblea Constituyente, esta Izquierda no propone mucho más.
 
Y sin embargo, cosa rara, otra Izquierda se ha expresado de mejor manera hasta traer las cosas a este punto peligroso, si se mira desde los sostenedores.

 

Lejos de lo que se diga, no es ni la llamada ultra ni la derecha la que se levantan desde los estudiantes, que ven como se secuestran sus demandas. La Izquierda universitaria avanza a paso firme por la vía de la unidad de nuevas expresiones de la Izquierda, dejando, de paso, sumidas a la mínima expresión a las juventudes políticas de la Nueva Mayoría.

 

Las luchas de los trabajadores por medio de numerosas huelgas, invisibles para los medios de comunicación, apuntan a que el modelo les roba sus derechos y advierten que se avizoran mayores dificultades para sus vidas por las medidas que se anuncian para limitar el efecto del bajo crecimiento.

 

A estas expresiones de descontento profundo ahora se suman los profesores, que se ven marginados de las reformas y se les niegan sus reivindicaciones ya veteranas. Y en una soberbia expresión de descontento, se han alzado en contra de su dirigencia que más bien representa los intereses y el programa de la Nueva Mayoría.

 

En estos movimientos que emergen de una comprensión diferente del sindicalismo, del gremio y de las expresiones territoriales, lo que pulsa son distintas, diversas, nuevas y desconocidas variantes de un sentir de Izquierda, que no se ajusta a lo que hasta ahora se conoce.

 

No es la ultra ni es la derecha: lo que vibra entre la gente es una aproximación a entender el valor que tiene su propia fuerza. Sin embargo, estas expresiones reñidas con el modelo, abiertamente críticas de la política tal como se expresa en el duopolio que ha concentrado todo el poder post dictatorial, aún no se encuentra en una sola consigna para intentar un camino más o menos coherente y sincrónico.

 

La Izquierda sobreviviente, que no da pie con bola e intenta ajustar la realidad a sus consignas y convencimientos, aún no se abre a intentar una comprensión de aquello que la supera.

 

Hay una Izquierda que vive con la mente fija en los calendarios electorales, convencida que ahora sí se podrá. Y que superando los errores, omisiones y desprolijidades de las justas anteriores, ahora sí la gente entenderá que hay que votar por ellos.

 

Y no muy lejos de ahí, palpita otra Izquierda que detesta las elecciones, y vive al amparo de ensoñaciones que no fueron en un pasado que cada vez se aleja más del presente brutal.

 

Otros bienintencionados exploran quimeras inexploradas en las que bastaría una buena idea para cambiarlo todo, expulsar a los granujas de todo el poder y fundar un socialismo de siglo XXI. Pero lo único cierto es que las dificultades que ha tenido la cultura neoliberal dominante para asentar su proyecto sin complicaciones, no han venido de estas expresiones que se precian de antisistémicas. Han venido de la calle, no del debate de foros ni de academias.

 

Que aún no madura para asumir responsabilidades mayores y proponer un camino que interprete la rabia anidada en millones, es cierto. Y que se está tomando más tiempo que el necesario, también. Pero lo cierto es que en la gente atropellada, lejos de los foros y las tribunas, soportando a diario la represión, la indiferencia y todos los miedos, aguardando con la esperanza larga del pobre, late un corazón de Izquierda.

 

En la gente sobrevive un pálpito allendista que no ha muerto, que confía en sus propias fuerzas, que sabe que en la calle se hace algo más que caminar y que ha comenzado a poner en duda lo que hasta hace poco era inmutable.

 

Hay una historia que aún espera por aquellos signados para abrir las alamedas, por los legítimos herederos de una historia que se niega a morir.

 

Publicado en “Punto Final”, edición Nº 819, 12 de diciembre, 2014

 

El Hombre de los Discursos

Había un hombre que en cada oportunidad con mérito, se empeñaba en leer un discurso. Durante su prolífica vida, los escribió para cuanta ocasión era considerada por él una buena e inevitable oportunidad para emocionar a sus amigos con encendidos discursos de despedida, tristes y laudatorios en los funerales, alborozados y optimistas en los bautizos; pedagógicos e instructivos en los casamientos; amistosos y emotivos en las simples reuniones de amigos.  En sus comienzos, fue un personaje necesario para mentir algo del muerto o del festejado. Si fulanito emprendía el vuelo a otras latitudes, ahí lo encontramos ofreciendo los mejores deseos suyos y de los que representaba; si zutanito había tenido la mala ocurrencia de morirse, ahí lo vemos de riguroso luto, interpretando la tristeza que nos embarga a familiares y amigos que lloran tu anticipada partida; si mengano inauguraba la extensión de su estirpe con un retoño, helo ahí, encintado al pecho, anticipando buenaventuras en este niño que nos alegra con su frescura.
Y así. Pero como todo tiene su límite, llegó la oportunidad en que los amigos del Hombre de los Discursos, comenzaron a evitar los encuentros en los cuales estuviera el otrora sacador de apuros. Si había un bautizo, por decir algo, cada uno se encargaba de informar a otros en claves cada vez más alambicadas, de manera que el Hombre de los Discursos, no se enterara. Si había un funeral, soterradas voces se reproducían sin despertar la menor sospecha.  Si alguien se largaba a otros derroteros, señales iniciáticas ponían en actividad para traspasarse las coordenadas de la despedida, sin que el sujeto en cuestión, en tránsito de paria entre sus amigos, se enterara. Se deprimió cuando se dio cuenta que las personas no se morían, no se reproducían o no se largaban a otras latitudes y que sus anteriores cotos de caza, ruedos para sus verónicas, pistas para los pasodobles de su verbo hábil, fácil y grácil, ya no estaba considerando sus inestimable servicios. Pero el verdadero bajón, vino por la nostalgia de sus amigos. El temor de sus discursos, otrora útiles y hoy fútiles, había creado un abismo que lo alejaba de aquellos a quienes tanto quería. Un viernes temprano y lúcido, se encaminó con su máquina de escribir al río y desde el Puente Recoleta lanzó el aparato a las turbias aguas. Desde entonces, en las fiestas o celebraciones menos felices, es uno más de los amigos porque entendió que vale mucho más, infinitamente más, escuchar a tus amigos, que hacerles sufrir tus propios decires, por mucha buena intención se ponga en el empeño o por muy de moda que estén adjetivos y estilos, que si hay algo que nunca pasará al ámbito de las cosas olvidadas, será la sensación impagable de contar con personas que si bien no llevan tu sangre, por sus venas corre algo que se le parece mucho si se le mira de cerca.


Rebelión de los profesores: una solución demasiado lejana (Publicado en Punto Final Nº 819)



  “Constituye un error de proporciones no considerar la irritación del magisterio. Podrían aplastar el movimiento e imponer sus soluciones, pero sólo será por un tiempo”. Darío Vásquez





Pudo ser uno más de los conflictos entre los profesores y el MINEDUC. Pero este ha escalado a niveles impensados. Tanto como para que  la presidenta Bachelet haya tenido  que suspender su gira por la Octava Región y como para que la bancada de la DC  interceda ante Eyzaguirre por los profesores indignados. 

Una trizadura al interior del Directorio Nacional del Colegio de Profesores, y miles de profesores en rebeldía, han generado un conflicto que no parece extinguirse. El petitorio de los Cinco Puntos de la Agenda Corta firmado con el gobierno y la negativa de la Conducción del gremio de someter esa propuesta a consideración de una consulta nacional docente, elevó el descontento a niveles nunca vistos.

Se está respetando la institucionalidad del Gremio, arguye Jaime Gajardo. Se está incumpliendo un acuerdo firmado, acusan por su parte los disidentes. 

Lo cierto es que lo que comenzó como una protesta en tres comunas de la Octava Región, ha llegado a complicar aún más a una cartera ministerial que no las ha tenido fácil.



¿Y por qué se llega a estos niveles de crispación? Según el Secretario General del Colegio, entre mayo y noviembre hubo más de una oportunidad para desactivar la rebelión de la bases del gremio por la única vía aceptable: consultar a los profesores tal como se hizo el 19 de agosto, cuando participaron 70 mil docentes. 

En esa oportunidad los profesores rechazaron la propuesta gubernamental. Y parece que ahora no se quiere volver a pasar por el bochorno de una nueva negativa.

La última vez en que según la disidencia se pudo hacer algo, fue después de la marcha que superó a todas las anteriores, y que reunió a veinticinco mil profesores en las calles de Santiago, convocada por la disidencia. 

Era el momento para haber tomado en serio el movimiento y haber convocado a la exigida Consulta Nacional. 

Pero atrapado entre las exigencias ministeriales y las movilizaciones que aumentaban,  Jaime Gajardo optó por minimizar las movilizaciones a la espera de definir un rumbo: “Ese clima no tiene nada que ver con lo que sucede al interior (del Gremio)”. Y consultado por su renuncia respondió: “nadie me la ha pedido públicamente”. 

La disidencia había a impulsado una consulta nacional simbólica en la que según sus organizadores, participaron no menos de cuarenta mil docentes y el resultado fue de un 80 % por el rechazo. En la misma oportunidad convocaron a marchas regionales para el día  tres de diciembre. Ambas iniciativas daban cuenta de la buena salud del movimiento.

Días antes la Subsecretaria de Educación habló por la prensa después de varios días de silencio: “Al ojo del Gobierno no se justifica estar desarrollando movilizaciones”. Hasta ese momento el número de comunas en paro sumaban ciento treinta y los docentes más de cuarenta mil, afectando a más de 350 mil estudiantes.

En ese contexto de ánimos crispados la Conducción cita una reunión de Directorio en el cual se impone la mayoría proclive a Gajardo y se aprueba la Agenda Corta, sin consulta a las bases, por seis votos contra cinco.  

Para Mario Aguilar esta solución daba la espalda a la indignación de los profesores: “Es como apagar el fuego con bencina. Once personas no pueden reemplazar a miles de profesores. En la eventualidad que los paros no siguieran, el profesorado no va a estar conforme”, declaró.



El  voto de RN



En esta votación fue clave la profesora Verónica Monsalve, única representante de  Renovación Nacional en el Directorio. Según la dirigente, el acuerdo "cumple en 85% las necesidades de la agenda corta" y explicó que "se acordó no continuar con estos procesos de consulta que desaceleran el proceso de negociaciones".

Egresada de la Escuela Normal de Talca, con especialidad en Educación Física, Monsalve es dirigente gremial desde al año 1987. Además de ser la encargada de los departamentos de Bienestar y de la Mujer, es una de las representantes del Gremio en la llamada Comunidad Hospital que dirige la Clínica Hospital del Profesor, del cual la Orden es propietaria de un 29%.

"Yo no estoy apoyando a los comunistas. He apoyado la conducción del Colegio en relación al trabajo gremial que se está realizando, pero desagraciadamente eso hace a ellos dividirse cada vez más. Nunca hemos podido interrelacionarnos en forma unida".

El caso es que esta vez su solitario voto fue crucial para generar el escenario que ahora se vive en el mundo cada vez más ajetreado de los profesores.

La reacción de los alzados.



Así, la pelota quedaba del lado de la disidencia. El fantasma de los descuentos, la larga jornada de paralización que en algunas comunas llegaba a las cinco semanas continuas y el cierre de los caminos por parte del MINEDUC para escuchar alternativas de solución, hacían prever que el movimiento se caería.

Luego de lo resuelto en el Directorio Nacional los dirigentes disidentes sacan una declaración en la cual acusan que la solución impuesta  es un error y carece de la más importante legitimidad: el apoyo de la base del profesorado.

El caso es seguido con atención por les medios de comunicación que pusieron el acento en que Gajardo había decidido aceptar la propuesta del Ministerio, sin considerar la opinión de los profesores mediante una consulta. La frase del día en la portada de El Mercurio: “Esto no es más que una imposición a través de una operación política y tengan claro que la gran mayoría de los profesores no se siente representado por ella”, es del texto de la declaración disidente.

Al otro día se realizan multitudinarias manifestaciones en las principales regiones. En Santiago el SUTE y la Mesa Nacional Docente, que agrupa a profesores de distintas dependencias y a sindicatos del particular subvencionado no colegiados, logran reunir a dos mil profesores, los que fueron dispersados por la fuerza pública, contándose numerosos detenidos.

Contrario a lo que se podía pensar, la rebelión dio un enérgico salto hacia adelante. Y si bien en algunas comunas comenzaba a debilitarse, otros sectores radicalizaban las acciones con ocupación de carreteras y marchas.



La instalación de las mesas



Según el acuerdo firmado, y refrendado en el Directorio Nacional, correspondía que el viernes cinco de diciembre se instalaran las mesas técnicas encargadas de concretar los dispuestos en los Cinco Puntos. Sin embargo la disidencia responde con un comunicado en el cual afirman que se restarán a constituir  dichas instancias y que “Solo una vez que el profesorado en su conjunto haya aprobado esa propuesta, entonces nos integraremos para defender el pleno cumplimiento de los compromisos adquiridos por el Mineduc”.

Para Darío Vásquez: “Constituye un error de proporciones no considerar la irritación del magisterio. Podrían aplastar el movimiento e imponer sus soluciones, pero sólo será por un tiempo. Lo que viene en la agenda, Carrera Profesional y desmunicipalización corre un serio riesgo con los profesores tan indignados. Así como están las cosas, como ha reaccionado el gobierno, no van a tener a los profesores disponibles para lo que viene. Alguien tiene que asentar cabeza en el Ministerio” 

Por eso, para el dirigente lo que corresponde es que la autoridad de una señal clara de querer resolver los temas que trabaron esta contienda. Y eso pasa por mejorar lo que hay y someter una nueva propuesta a una consulta nacional. Cualquier otra vía está destinada a fracasar.



Un retorno intempestivo



La presidenta Bachelet, de gira por la Octava Región, tenía previsto acudir a la ciudad de Lebu para una visita al Parque El Carbón, pero la actividad se canceló. El Alcalde quedaría esperando, lo mismo que los profesores que la aguardaban para protestar masivamente en su presencia.

Ese mismo día quince mil profesores rebeldes se habían manifestado en el centro de la ciudad de Concepción. 

En horas del medio día se informo que la presidenta volvía a Palacio en donde se reunió con su Ministro del Interior a puertas cerradas. El ministro vocero no explicó las razones por las cuales la primera mandataria tuvo que volver. 

Pero para los profesores de la Región estaba claro que fue para evitar el bochorno presidencial de una protesta de gran escala. ¿Nadie le advirtió lo que sucedía con los profesores en la zona?



La hora de las especulaciones.



Los magros resultados de las encuentras políticas ameritan la toma de decisiones políticas de alto nivel: son números respecto de los cuales hay que hacerse cargo. 

La baja aprobación del Ministro de Educación, uno de los peor evaluados, se relaciona necesariamente con un conflicto docente perfectamente evitable.  
La falta de previsión y perspicacia política de los asesores del MINEDUC, algunos puestos en sus cargos sólo para llevar la relación con los gremios, no advirtió un escenario que era fácilmente desmontable antes que llegara a los límites actuales.  


En ese contexto es explicable la iniciativa de la bancada de diputados de la Democracia Cristiana que ha buscado reunirse con los dirigentes disidentes y con el Ministro Eyzaguirre, proponiéndose como “un puente para avanzar en la búsqueda de encuentros", según declaró el diputado Matías Walker. 

La gestión no va a gustar en el PC, en donde milita tanto el presidente del Colegio como la presidenta de la CUT, también dirigente nacional del gremio docente. Ya no gustó en el PS.

¿Se habían cometido todos los errores? No, faltaba uno. Para los dirigentes disidentes constituyó una torpeza política inexplicable que la directiva gremial se haya reunido con los secretarios generales de los partidos de la Nueva Mayoría, muy mal parados en las encuestas, buscando apoyo al golpeado presidente gremial en vez de hacerlo para mejorar las ofertas. “Debieron reunirse para que apoyaran una mejora a los Cinco Puntos”, dijeron.



Las nuevas voces gremiales.


Como sea que termine, esta rebelión de profesores ha demostrado que ese gremio enfrenta una crisis inédita, que ha derivado en un fuerte cuestionamiento a su principal figura, Jaime Gajardo, al extremo de hacer público su sueldo. Algunos medios de comunicación han aprovechado la oportunidad para dar a conocer las intimidades financieras de la orden. 

Jóvenes profesores que se inician en el camino de la lucha gremial comienzan a proponerse recuperarlo para fines más a la altura de los tiempos que corren. Y desde afuera, agrupaciones como el SUTE hacen propuestas para la superación del gremio mediante una labor más centrada en lo sindical.

Numerosos colectivos de profesores han aparecido en esta emergencia, muchos de cuyos integrantes son veteranos de las peleas estudiantiles del 2005, 2006 y 2011, que se proponen generar articulaciones para poner al gremio en función de un nuevo paradigma educacional, según explican (ver recuadro).

Así las cosas, las siguientes elecciones gremiales el año 2016 se prevén como un momento de inflexión en que el rumbo del movimiento sindical y gremial chileno puede torcer la inercia que trae desde que fue cooptado por las maquinarias partidarias y puestas al servicio de los gobiernos de turno, según acusan los disidentes. 

Si la revolución pingüina del 2006, propicio el reventón universitario del 2011 que trajo las cosas hasta el punto que las conocemos hoy, habrá que creer que el 2014 de los profesores augura algo más en el futuro inmediato. Ya todos piensan en la batalla por la Carrera Profesional docente y la desmunicipalización.



Voces nuevas:



Luis Eduardo González Navarro, 32 años, un hijo, Coordinador Nacional del Movimiento de Unidad Docente, MUD.



Profesor de Historia y Ciencias Sociales, Magister en Educación mención Curriculo y Comunidad Educativa de la Universidad de Chile. Hace clases en el Instituto Superior de Comercio (INSUCO) de Valparaíso.







¿Cómo interpreta el MUD lo que se ha llamado la rebelión de las Bases?

Es la conjugación de diversos factores. Hoy los profesores nos vemos enfrentados a condiciones objetivas de  precarización y flexibilidad laboral inauditas. Desde el año 2008 se observa un aumento notable de docentes a contrata y una disminución de titulares. Sólo el 27% de los profesores tiene una carga horaria completa de 44 hrs. Según datos del Primer Censo Docente, el 29% de los profesores encuestados trabaja de 10 a 12 horas no remuneradas semanalmente, en tareas relacionadas con la escuela. Aún más, el 15% de ellos destina más de 20 horas a la semana para revisar pruebas, preparar guías, etc., 

La conjunción entre éstas condiciones objetivas de explotación y la indiferencia del Estado Neoliberal y de los sucesivos gobiernos que lo han administrado, sumado una organización (CPCH) heredada de la dictadura militar extremadamente verticalista, conducida por una dirigencia de vieja guardia que, si bien es justo señalar, contribuyó a derrocar a la dictadura, hoy es incapaz de comprender teórica y políticamente la nueva subjetividad que se ha configurado en los docentes con la implementación del neoliberalismo educativo. Si a esto le sumamos la incorporación creciente de nuevas generaciones de luchadores tenemos, desde nuestra perspectiva, los elementos básicos para explicar la irrupción de los maestros en el escenario nacional.



El MUD es un colectivo de profesores bastante jóvenes, ¿consideran alguna estrategia de recambio generacional en el Colegio de Profesores?



El recambio generacional en el CPCH sólo es viable si se sustenta en un proyecto. Éste, para el MUD, va desde la organización sindical a la gremial. En lo cultural, se sustenta en un intenso proceso de autoformación que ensambla las demandas reivindicativas con el discurso pedagógico crítico. Creemos en la capacidad humana e intelectual del magisterio para, junto y desde un amplio movimiento popular y de trabajadores, crear un paradigma educativo nacional.






viernes, 5 de diciembre de 2014

La rebelión de los Profesores


Los primeros pasos

La primera gestión pública que hizo el ministro Eyzaguirre luego de conocer su nominación por parte de la presidenta Bachelet, fue visitar el gremio docente en su propia casa lo que fue interpretado como una señal de que la opinión de los profesores esta vez iba a ser considerada.

El ministro Eyzaguirre escuchó los planteamientos respecto de las cuestiones que estaban pendientes desde hace mucho. A la Deuda Histórica, tema que corre por las venas de los profesores, se agregaron los relacionados con estabilidad laboral, el retiro de los profesores en edad de jubilar, entre otros, lo que se llamó la Agenda Corta.

La larga, seguían siendo los proyectos emblemáticos: carrera profesional docente, desmunicipalización, fin del lucro, selección y copago.

En su cuenta al país el pasado 21 de Mayo, la presidenta Bachelet insistió que los profesores serán no solo escuchados, sino que actores relevantes en la nueva institucionalidad educacional.


Mesas cojas.

Pero la mesa para enfrentar estas demandas demoró en establecerse y cuando lo hizo en realidad no se negoció sino que los funcionarios del MINEDUC, escucharon lo que se les planteaba sin que se acordara absolutamente nada.

La Asamblea Nacional del gremio del 6 de junio rechaza el proyecto de ley sobre fin del lucro, del copago y de la selección de alumnos por considerarlo insuficiente. Esa misma instancia acordó repudiar la negativa para solucionar la Agenda Corta y como respuesta se convocó a un paro el 25 de junio el que logró una gran convocatoria.

Luego de esa movilización se convoca nuevamente a una mesa para buscar solución a esos temas largamente postergados y luego de más de un mes de silencio. Como resultado el Colegio recibe una propuesta de Protocolo de Acuerdo, la que se decide someter a una consulta nacional el día 19 de agosto. Resultado: cerca del 70% de los profesores la rechaza. La conducción del gremio queda descolocada y sin horizontes una vez más.

Ya se escuchan las primeras voces que desde regiones comienzan a exigir soluciones y se verifican las tres comunas que inician el movimiento: Los Ángeles, la primera, a la que se le suman en breve Tomé y Chiguayante.





Del telefonazo a la rebelión de los profesores

Así, sin un horizonte claro, se retoma la mesa de negoción sin ninguna respuesta. El Ministro Eyzaguirre había viajado a Finlandia para conocer in situ la realidad de la educación de ese país. Al periplo estaba invitado el presidente del Colegio, el que declina la oferta

En esas circunstancias se llega a la Asamblea del viernes 7 de noviembre y el presidente Gajardo informa que le ha llegado una solución a dos de los cinco puntos por vía telefónica de una “alta autoridad del Ministerio”. Ardió Troya.

Con un tumulto que no permitía un inicio ordenado de la Asamblea por la irrupción de numerosos profesores que llegaron de las tres primeras comunas rebeldes, comienza la reunión.

Como se esperaba, haciendo pie en la mayoría pro Gajardo, la oferta telefónica se aprueba por  113 votos a favor, 58 en contra y 12 abstenciones.

Pero ya los ánimos de los profesores de base estaban caldeados. A los tres primeros comunales, se le suman rápidamente otros hasta llegar al 14 de noviembre  a los ciento veinte comunales paralizados.

El movimiento rebelde se comienza articular de una manera espontanea a lo largo del país. Resulta notorio que en muchos lugares la irrupción de profesores jóvenes, muchos de ellos no colegiados, comienza a ser la tónica.

Los dirigentes nacionales disidentes no aparecen liderando la explosión de los profesores de base y, a pesar de coincidir en los planteamientos de los profesores alzados, se cuidan de no auto asignarse el movimiento.

El lunes 10 de noviembre la Subsecretaria Quiroga hace entrega de un “Acta de reunión de trabajo” con un calendario de reuniones que abordará la propuesta de carrera Profesional Docente y se hace mención al envío de una indicación sustitutiva respecto de la titularidad a los profesores a contrata, y del proyecto de ley para un “Bono de incentivo al retiro”, los dos puntos del supuesto telefonazo.

Pero en la primera reunión, el dirigente disidente Darío Vásquez exige que en esa reunión se traten los puntos de la Agenda Corta por cuanto no se podía obviar la Rebelión de los Profesores que ya se extendía por todo el país, afectando incluso a regionales dirigidos por el sector afín a Gajardo, como la Región del Biobío.

Jaime Veas, asesor del Ministerio para la vinculación de esa cartera con el Colegio de Profesores, se resiste pues dice que estos dos puntos ya habían sido acordados por el equipo que él encabeza y  Gajardo, ante lo cual Vásquez exige aclarar el punto por cuanto él es miembro de esa Comisión y no sabía de ese acuerdo.

¿Entonces, existió el telefonazo, realmente?



Se quiebra la mesa coja

La gente del Ministerio informa que en esas condiciones no podían seguir las conversaciones. Mientras tanto, en el bandejón central de la Alameda, trescientos profesores venidos de la Región de O’Higgins, hacían saber su descontento, y las comunas en paro a nivel nacional habían aumentado a ciento cuarenta

Cerrados los caminos, con un profesorado de base francamente airado, aumentando el número de Comunales y Regionales que se sumaban a la rebelión, la  conducción del gremio opta por un camino seguro: cita a una reunión del Directorio Nacional y los presidentes de los Regionales para el sábado 15.

La disidencia intenta instalar tres puntos: hacerse cargo del aumento de comunas en paro, llamar a un paro nacional para presionar al gobierno y finalmente considerar una Consulta Nacional para que los profesores digan su última palabra. Nada de eso fue aceptado.

Y operó la institucionalidad del gremio. De los veintiséis integrantes de esa reunión, 15 aprobaron lo ofertado por el Ministerio y once lo rechazaron. Para el efecto, la intervención de Bárbara Figueroa, fue determinante.  

Pero ese acuerdo tampoco fue aceptado por los profesores rebeldes y los comunales alzados volvieron a aumentar hasta sobrepasar los cientos sesenta. En las capitales de regiones se sucedían marchas que copaban las calles, carreteras y puentes, y en la capital comenzaban las escaramuzas con Carabineros y ya había profesores presos.

En los hechos, la rebelión de los profesores desconoce la institucionalidad gremial y se multiplican las voces que piden la renuncia de Jaime Gajardo, lo que es apoyado públicamente por Darío Vásquez, del sector disidente, quien le pide dar un paso a un costado porque ya es un obstáculo para encontrar una solución.

Al fin, algunos medios ya hablan que la rebelión alcanza doscientos comunales y en las redes sociales comienza a circular un video de profesores famosos, rostros televisivos, que apoyan a los profesores movilizados.

Desde el otro lado, la presidenta de la CUT y también dirigente nacional del Colegio de Profesores, Bárbara Figueroa, critica duramente a los profesores movilizados, tildando su movilización como violenta e inorgánica. Mala idea. Al otro día sería funada por airados profesores de Maipú, con quienes se cruza en plena calle.


¿Un nuevo flanco de conflictos?

Los profesores rebeldes tienen en una incómoda posición al titular del gremio, militante del Partido Comunista. Como sea que se resuelva el conflicto, la credibilidad de Gajardo entre sus pares parece haber sufrido un daño apreciable.   


Es notorio el esfuerzo PC por sacar adelante el acuerdo que ofrece el gobierno, pero también resulta evidente que, con tantos profesores alzados, el partido deberá pagar un costo.  

Un detalle que debe ser leído con preocupación en Vicuña Mackenna 31: la última propuesta no fue dada conocer mediante una declaración pública y no enviada oficialmente al presidente del gremio.

Al PC le ha llovido sobre mojado. La situación de la Universidad ARCIS, la incómoda situación que vivió su  único embajador, el abogado y alto dirigente del partido, Eduardo Contreras, y luego, vino la salida de su Secretario General del Ministerio del interior por agredir de palabra a un diputado UDI.

El panorama se completa con las críticas que ha debido soportar la titular de la CUT, tanto por su cercanía con el empresariado y el gobierno, como por su magro resultado en la negociación sobre el sueldo mínimo, y finalmente por el hecho que el gobierno ha desechado la reforma laboral que había sido previamente consensuada con Figueroa.

Como si fuera poco, desde  el sector público se critica a Bárbara Figueroa por no participar en la mesa que discute el reajuste de ese  sector.

Y la guinda de la torta: hace no mucho, la siempre discutible encuesta CEP, da a Camila Vallejo, la joven estrella del PC, como el personaje político con mayor rechazo de la ciudadanía.


La rebelión continúa

El movimiento de los profesores rebeldes está lejos de amainar. Quizás es la única vez en la historia del gremio que tal cantidad de profesores se moviliza sin la participación de su presidente. El viernes 21 se reúnen 25 mil profesores para conocer el acuerdo firmado la noche anterior.

Y parece que la rebelión, lejos de amainar, va a continuar creciendo. Muchas voces se alzan por rechazar el acuerdo, aunque este trae mejoras con relación al los anteriores. De hecho, por primera vez se reconoce la existencia de la Deuda Histórica y se compromete una comisión para buscar soluciones.

Habrá que esperar el resultado de la Consulta Nacional que se acordó en el equipo que negoció la última propuesta con el gobierno.

Y como sea que se resuelva el gallito planteado entre rebeldes e institucionales,  va quedando claro que sea lo que se gane o se avance, habrá sido producto de la pelea de los profesores rebeldes y no de la gestión de la tan defendida institucionalidad magisterial, ni de la intercesión de sus principales figuras.

Los profesores, especialmente los jóvenes, parecen haber descubierto que es más útil la pelea decidida y autónoma, que la confianza en una institucionalidad a la que le cuesta moverse por su dependencia del gobierno y de los partidos políticos.

La teoría de un pie en la calle y otro en el gobierno parece que en el caso de los profesores no funciona.




La mayoría de Gajardo.

En la configuración del Directorio Nacional los once directores se reparten políticamente de la siguiente manera:

Nueva Mayoría está compuesta por: dos dirigentes del PC, Jaime Gajardo y Bárbara Figueroa, la presidenta de la Central Unitaria de Trabajadores; el socialista Juan Soto, Sergio Gajardo, radical escindido del FRATE, Ligia Gallegos, socialista, electa por primera vez en la lista de Refundación y luego descolgada hacia el PS.

La derecha. Es representada por la profesora Verónica Monsalve, militante de RN, pero que vota sistemáticamente con el bloque de conducción, con lo que Gajardo siempre tiene mayoría.

En la vereda de enfrente, la oposición se descompone de la siguiente forma:

Fuerza Social y Democrática: Con Darío Vásquez, Guido Reyes y Gustavo Méndez.

Partido Radical: Francisco Seguel, que controla el FRATE

Refundación:   Su único representante es Mario Aguilar. Movimiento ligado al Partido Humanista

Los movimientos disidentes que apoyan la rebelión de los Profesores
Fuerza Social y democrática
El más importante es Fuerza Social y Democrática, que dirigió el gremio desde el año 1995 hasta el 2007. Este movimiento es la fuerza política que más dirigentes tiene en el Directorio Nacional, tres,  y es conducido por el actual Secretario General, Darío Vásquez, quien se ha posicionado como uno de los líderes de la actual rebelión. Vásquez es reconocido en las mesas del Ministerio como el dirigente que más domina los temas que se tratan en esas instancias.
Son enfáticos en apoyar la Rebelión de los Profesores que piden la cabeza de Gajardo y dicen apoyar el paro hasta las últimas consecuencias. Si bien no han  podido lograr un acuerdo que amenace el reinado de Gajardo, dicen tener un vasto apoyo a nivel de profesores de base

Refundación.
Es dirigido por el Directorio Nacional Mario Aguilar, quien plantea la necesidad de democratizar el viejo sindicalismo, donde los dirigentes deciden por el resto, muy asociado en general a las cúpulas partidistas. Cree que este tipo de acción gremial está muy cuestionado porque la “gente quiere tener participación en las decisiones y que el gremio sea autónomo”.
No se adjudica la rebelión de los profesores, pero ha jugado junto con Vásquez, una rol de vocero oficioso de lo que sucede en las bases magisteriales. Plantea que en el centro de estas expresiones de descontento está le necesidad de superar la vieja costumbre de que las cúpulas que resuelvan a su gusto.
Movimiento por la Unidad Docente, MUD.
Un nuevo actor que ha tomado un interesante impulso es el MUD. Aún no cumple dos años de funcionamiento y ha logrado presencia en Concepción, Chiguayante, Puerto Montt, Santiago, Pucón y Ancud. Una de sus características más llamativas es que está constituido en su mayoría por profesores jóvenes que egresaron hace poco de sus respectivas carreras. Su coordinador vocero es el joven profesor Eduardo González. Junto con los otros Movimientos están intentando un camino conjunto que logre “rescatar al Colegio de las antiguas estructuras”