“Constituye un error de
proporciones no considerar la irritación del magisterio. Podrían aplastar el
movimiento e imponer sus soluciones, pero sólo será por un tiempo”. Darío
Vásquez
Pudo
ser uno más de los conflictos entre los profesores y el MINEDUC. Pero este ha
escalado a niveles impensados. Tanto como para que la presidenta Bachelet haya tenido que suspender su gira por la Octava Región y como
para que la bancada de la DC interceda
ante Eyzaguirre por los profesores indignados.
Una
trizadura al interior del Directorio Nacional del Colegio de Profesores, y
miles de profesores en rebeldía, han generado un conflicto que no parece
extinguirse. El petitorio de los Cinco Puntos de la Agenda Corta firmado con el
gobierno y la negativa de la Conducción del gremio de someter esa propuesta a
consideración de una consulta nacional docente, elevó el descontento a niveles
nunca vistos.
Se está
respetando la institucionalidad del Gremio, arguye Jaime Gajardo. Se está
incumpliendo un acuerdo firmado, acusan por su parte los disidentes.
Lo
cierto es que lo que comenzó como una protesta en tres comunas de la Octava
Región, ha llegado a complicar aún más a una cartera ministerial que no las ha tenido
fácil.
¿Y por
qué se llega a estos niveles de crispación? Según el Secretario General del
Colegio, entre mayo y noviembre hubo más de una oportunidad para desactivar la
rebelión de la bases del gremio por la única vía aceptable: consultar a los
profesores tal como se hizo el 19 de agosto, cuando participaron 70 mil
docentes.
En esa
oportunidad los profesores rechazaron la propuesta gubernamental. Y parece que
ahora no se quiere volver a pasar por el bochorno de una nueva negativa.
La
última vez en que según la disidencia se pudo hacer algo, fue después de la
marcha que superó a todas las anteriores, y que reunió a veinticinco mil
profesores en las calles de Santiago, convocada por la disidencia.
Era el
momento para haber tomado en serio el movimiento y haber convocado a la exigida
Consulta Nacional.
Pero atrapado
entre las exigencias ministeriales y las movilizaciones que aumentaban, Jaime Gajardo optó por minimizar las
movilizaciones a la espera de definir un rumbo: “Ese clima no tiene nada que ver con lo que sucede al
interior (del Gremio)”. Y consultado por su renuncia respondió: “nadie me la ha
pedido públicamente”.
La disidencia
había a impulsado una consulta nacional simbólica en la que según sus
organizadores, participaron no menos de cuarenta mil docentes y el resultado
fue de un 80 % por el rechazo. En la misma oportunidad convocaron a marchas
regionales para el día tres de
diciembre. Ambas iniciativas daban cuenta de la buena salud del movimiento.
Días antes la Subsecretaria de Educación habló
por la prensa después de varios días de silencio: “Al ojo del Gobierno no se
justifica estar desarrollando movilizaciones”. Hasta ese momento el número de
comunas en paro sumaban ciento treinta y los docentes más de cuarenta mil,
afectando a más de 350 mil estudiantes.
En ese contexto de ánimos crispados la Conducción cita una reunión de
Directorio en el cual se impone la mayoría proclive a Gajardo y se aprueba la
Agenda Corta, sin consulta a las bases, por seis votos contra cinco.
Para Mario
Aguilar esta solución daba la espalda a la indignación de los profesores: “Es
como apagar el fuego con bencina. Once personas no pueden reemplazar a miles de
profesores. En la eventualidad que los paros no siguieran, el profesorado no va
a estar conforme”, declaró.
El voto de RN
En esta
votación fue clave la profesora Verónica Monsalve, única representante de Renovación Nacional en el Directorio. Según la
dirigente, el acuerdo "cumple en 85%
las necesidades de la agenda corta" y explicó que "se acordó no
continuar con estos procesos de consulta que desaceleran el proceso de
negociaciones".
Egresada
de la Escuela Normal de Talca, con especialidad en Educación Física, Monsalve es
dirigente gremial desde al año 1987. Además de ser la encargada de los
departamentos de Bienestar y de la Mujer, es una de las representantes del
Gremio en la llamada Comunidad Hospital que dirige la Clínica Hospital del
Profesor, del cual la Orden es propietaria de un 29%.
"Yo no
estoy apoyando a los comunistas. He apoyado la conducción del Colegio en
relación al trabajo gremial que se está realizando, pero desagraciadamente eso
hace a ellos dividirse cada vez más. Nunca hemos podido interrelacionarnos en
forma unida".
El caso es que
esta vez su solitario voto fue crucial para generar el escenario que ahora se
vive en el mundo cada vez más ajetreado de los profesores.
La reacción de los alzados.
La reacción de los alzados.
Así, la
pelota quedaba del lado de la disidencia. El fantasma de los descuentos, la
larga jornada de paralización que en algunas comunas llegaba a las cinco
semanas continuas y el cierre de los caminos por parte del MINEDUC para
escuchar alternativas de solución, hacían prever que el movimiento se caería.
Luego
de lo resuelto en el Directorio Nacional los dirigentes disidentes sacan una
declaración en la cual acusan que la solución impuesta “es un error y carece de la más importante
legitimidad: el apoyo de la base del profesorado.
El caso
es seguido con atención por les medios de comunicación que pusieron el acento
en que Gajardo había decidido aceptar la propuesta del Ministerio, sin
considerar la opinión de los profesores mediante una consulta. La frase del día
en la portada de El Mercurio: “Esto no es más que una imposición a través de
una operación política y tengan claro que la gran mayoría de los profesores no
se siente representado por ella”, es del texto de la declaración disidente.
Al otro día se realizan multitudinarias
manifestaciones en las principales regiones. En Santiago el SUTE y la Mesa
Nacional Docente, que agrupa a profesores de distintas dependencias y a
sindicatos del particular subvencionado no colegiados, logran reunir a dos mil
profesores, los que fueron dispersados por la fuerza pública, contándose
numerosos detenidos.
Contrario
a lo que se podía pensar, la rebelión dio un enérgico salto hacia adelante. Y
si bien en algunas comunas comenzaba a debilitarse, otros sectores radicalizaban
las acciones con ocupación de carreteras y marchas.
La instalación de las
mesas
Según el acuerdo firmado, y refrendado en el Directorio
Nacional, correspondía que el viernes cinco de diciembre se instalaran las
mesas técnicas encargadas de concretar los dispuestos en los Cinco Puntos. Sin embargo
la disidencia responde con un comunicado en el cual afirman que se restarán a
constituir dichas instancias y que “Solo
una vez que el profesorado en su conjunto haya aprobado esa propuesta, entonces
nos integraremos para defender el pleno cumplimiento de los compromisos
adquiridos por el Mineduc”.
Para Darío Vásquez: “Constituye un error de proporciones no
considerar la irritación del magisterio. Podrían aplastar el movimiento e
imponer sus soluciones, pero sólo será por un tiempo. Lo que viene en la
agenda, Carrera Profesional y desmunicipalización corre un serio riesgo con los
profesores tan indignados. Así como están las cosas, como ha reaccionado el
gobierno, no van a tener a los profesores disponibles para lo que viene.
Alguien tiene que asentar cabeza en el Ministerio”
Por eso, para el dirigente lo que corresponde es que la
autoridad de una señal clara de querer resolver los temas que trabaron esta
contienda. Y eso pasa por mejorar lo que hay y someter una nueva propuesta a
una consulta nacional. Cualquier otra vía está destinada a fracasar.
Un retorno intempestivo
La presidenta Bachelet, de gira por la Octava Región, tenía
previsto acudir a la ciudad de Lebu para una visita al Parque El Carbón, pero la
actividad se canceló. El Alcalde quedaría esperando, lo mismo que los profesores
que la aguardaban para protestar masivamente en su presencia.
Ese mismo día quince mil profesores rebeldes se habían manifestado
en el centro de la ciudad de Concepción.
En horas del medio día se informo que la presidenta volvía a
Palacio en donde se reunió con su Ministro del Interior a puertas cerradas. El
ministro vocero no explicó las razones por las cuales la primera mandataria
tuvo que volver.
Pero para los profesores de la Región estaba claro que fue para
evitar el bochorno presidencial de una protesta de gran escala. ¿Nadie le
advirtió lo que sucedía con los profesores en la zona?
La hora de las
especulaciones.
Los magros resultados
de las encuentras políticas ameritan la toma de decisiones políticas de alto
nivel: son números respecto de los cuales hay que hacerse cargo.
La baja aprobación del Ministro de Educación, uno de los peor
evaluados, se relaciona necesariamente con un conflicto docente perfectamente
evitable.
La falta de previsión y perspicacia política de los asesores
del MINEDUC, algunos puestos en sus cargos sólo para llevar la relación con los
gremios, no advirtió un escenario que era fácilmente desmontable antes que
llegara a los límites actuales.
En ese contexto es explicable la iniciativa de la bancada de
diputados de la Democracia Cristiana que ha buscado reunirse con los dirigentes
disidentes y con el Ministro Eyzaguirre, proponiéndose como “un puente para
avanzar en la búsqueda de encuentros", según declaró el diputado Matías
Walker.
La gestión no va a gustar en el PC, en donde milita tanto el
presidente del Colegio como la presidenta de la CUT, también dirigente nacional
del gremio docente. Ya no gustó en el PS.
¿Se habían cometido todos los errores? No, faltaba uno. Para
los dirigentes disidentes constituyó una torpeza política inexplicable que la
directiva gremial se haya reunido con los secretarios generales de los partidos
de la Nueva Mayoría, muy mal parados en las encuestas, buscando apoyo al
golpeado presidente gremial en vez de hacerlo para mejorar las ofertas. “Debieron
reunirse para que apoyaran una mejora a los Cinco Puntos”, dijeron.
Las nuevas voces
gremiales.
Como sea que termine, esta rebelión de profesores ha demostrado que ese gremio enfrenta una crisis inédita, que ha derivado en un fuerte cuestionamiento a su principal figura, Jaime Gajardo, al extremo de hacer público su sueldo. Algunos medios de comunicación han aprovechado la oportunidad para dar a conocer las intimidades financieras de la orden.
Jóvenes profesores que se inician en el camino de la lucha
gremial comienzan a proponerse recuperarlo para fines más a la altura de los
tiempos que corren. Y desde afuera, agrupaciones como el SUTE hacen propuestas
para la superación del gremio mediante una labor más centrada en lo sindical.
Numerosos colectivos de profesores han aparecido en esta
emergencia, muchos de cuyos integrantes son veteranos de las peleas
estudiantiles del 2005, 2006 y 2011, que se proponen generar articulaciones
para poner al gremio en función de un nuevo paradigma educacional, según
explican (ver recuadro).
Así las cosas, las siguientes elecciones gremiales el año
2016 se prevén como un momento de inflexión en que el rumbo del movimiento
sindical y gremial chileno puede torcer la inercia que trae desde que fue
cooptado por las maquinarias partidarias y puestas al servicio de los gobiernos
de turno, según acusan los disidentes.
Si la revolución pingüina del 2006, propicio el reventón
universitario del 2011 que trajo las cosas hasta el punto que las conocemos hoy,
habrá que creer que el 2014 de los profesores augura algo más en el futuro
inmediato. Ya todos piensan en la batalla por la Carrera Profesional docente y
la desmunicipalización.
Voces nuevas:
Luis Eduardo
González Navarro, 32 años, un hijo, Coordinador Nacional del Movimiento de
Unidad Docente, MUD.
Profesor de
Historia y Ciencias Sociales, Magister en Educación mención Curriculo y
Comunidad Educativa de la Universidad de Chile. Hace clases en el Instituto
Superior de Comercio (INSUCO) de Valparaíso.
¿Cómo interpreta
el MUD lo que se ha llamado la rebelión de las Bases?
Es la conjugación de diversos
factores. Hoy los profesores nos vemos enfrentados a condiciones objetivas
de precarización y flexibilidad laboral
inauditas. Desde el año 2008 se observa un aumento notable de docentes a
contrata y una disminución de titulares. Sólo el 27% de los profesores tiene una carga
horaria completa de 44 hrs. Según datos del Primer Censo Docente, el 29% de los profesores
encuestados trabaja de 10 a 12 horas no remuneradas semanalmente, en tareas
relacionadas con la escuela. Aún más, el 15% de ellos destina más de 20 horas a
la semana para revisar pruebas, preparar guías, etc.,
La conjunción entre éstas
condiciones objetivas de explotación y la indiferencia del Estado Neoliberal y
de los sucesivos gobiernos que lo han administrado, sumado una organización
(CPCH) heredada de la dictadura militar extremadamente verticalista, conducida
por una dirigencia de vieja guardia que, si bien es justo señalar, contribuyó a
derrocar a la dictadura, hoy es incapaz de comprender teórica y políticamente
la nueva subjetividad que se ha configurado en los docentes con la
implementación del neoliberalismo educativo. Si a esto le sumamos la
incorporación creciente de nuevas generaciones de luchadores tenemos, desde
nuestra perspectiva, los elementos básicos para explicar la irrupción de los
maestros en el escenario nacional.
El MUD es un colectivo de profesores bastante
jóvenes, ¿consideran alguna estrategia de recambio generacional en el Colegio
de Profesores?
El recambio generacional en el CPCH sólo es
viable si se sustenta en un proyecto. Éste, para el MUD, va desde la
organización sindical a la gremial. En lo cultural, se sustenta en un intenso
proceso de autoformación que ensambla las demandas reivindicativas con el
discurso pedagógico crítico. Creemos en la capacidad humana e intelectual del
magisterio para, junto y desde un amplio movimiento popular y de trabajadores,
crear un paradigma educativo nacional.
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