martes, 23 de diciembre de 2014

Rebelión de los profesores: una solución demasiado lejana (Publicado en Punto Final Nº 819)



  “Constituye un error de proporciones no considerar la irritación del magisterio. Podrían aplastar el movimiento e imponer sus soluciones, pero sólo será por un tiempo”. Darío Vásquez





Pudo ser uno más de los conflictos entre los profesores y el MINEDUC. Pero este ha escalado a niveles impensados. Tanto como para que  la presidenta Bachelet haya tenido  que suspender su gira por la Octava Región y como para que la bancada de la DC  interceda ante Eyzaguirre por los profesores indignados. 

Una trizadura al interior del Directorio Nacional del Colegio de Profesores, y miles de profesores en rebeldía, han generado un conflicto que no parece extinguirse. El petitorio de los Cinco Puntos de la Agenda Corta firmado con el gobierno y la negativa de la Conducción del gremio de someter esa propuesta a consideración de una consulta nacional docente, elevó el descontento a niveles nunca vistos.

Se está respetando la institucionalidad del Gremio, arguye Jaime Gajardo. Se está incumpliendo un acuerdo firmado, acusan por su parte los disidentes. 

Lo cierto es que lo que comenzó como una protesta en tres comunas de la Octava Región, ha llegado a complicar aún más a una cartera ministerial que no las ha tenido fácil.



¿Y por qué se llega a estos niveles de crispación? Según el Secretario General del Colegio, entre mayo y noviembre hubo más de una oportunidad para desactivar la rebelión de la bases del gremio por la única vía aceptable: consultar a los profesores tal como se hizo el 19 de agosto, cuando participaron 70 mil docentes. 

En esa oportunidad los profesores rechazaron la propuesta gubernamental. Y parece que ahora no se quiere volver a pasar por el bochorno de una nueva negativa.

La última vez en que según la disidencia se pudo hacer algo, fue después de la marcha que superó a todas las anteriores, y que reunió a veinticinco mil profesores en las calles de Santiago, convocada por la disidencia. 

Era el momento para haber tomado en serio el movimiento y haber convocado a la exigida Consulta Nacional. 

Pero atrapado entre las exigencias ministeriales y las movilizaciones que aumentaban,  Jaime Gajardo optó por minimizar las movilizaciones a la espera de definir un rumbo: “Ese clima no tiene nada que ver con lo que sucede al interior (del Gremio)”. Y consultado por su renuncia respondió: “nadie me la ha pedido públicamente”. 

La disidencia había a impulsado una consulta nacional simbólica en la que según sus organizadores, participaron no menos de cuarenta mil docentes y el resultado fue de un 80 % por el rechazo. En la misma oportunidad convocaron a marchas regionales para el día  tres de diciembre. Ambas iniciativas daban cuenta de la buena salud del movimiento.

Días antes la Subsecretaria de Educación habló por la prensa después de varios días de silencio: “Al ojo del Gobierno no se justifica estar desarrollando movilizaciones”. Hasta ese momento el número de comunas en paro sumaban ciento treinta y los docentes más de cuarenta mil, afectando a más de 350 mil estudiantes.

En ese contexto de ánimos crispados la Conducción cita una reunión de Directorio en el cual se impone la mayoría proclive a Gajardo y se aprueba la Agenda Corta, sin consulta a las bases, por seis votos contra cinco.  

Para Mario Aguilar esta solución daba la espalda a la indignación de los profesores: “Es como apagar el fuego con bencina. Once personas no pueden reemplazar a miles de profesores. En la eventualidad que los paros no siguieran, el profesorado no va a estar conforme”, declaró.



El  voto de RN



En esta votación fue clave la profesora Verónica Monsalve, única representante de  Renovación Nacional en el Directorio. Según la dirigente, el acuerdo "cumple en 85% las necesidades de la agenda corta" y explicó que "se acordó no continuar con estos procesos de consulta que desaceleran el proceso de negociaciones".

Egresada de la Escuela Normal de Talca, con especialidad en Educación Física, Monsalve es dirigente gremial desde al año 1987. Además de ser la encargada de los departamentos de Bienestar y de la Mujer, es una de las representantes del Gremio en la llamada Comunidad Hospital que dirige la Clínica Hospital del Profesor, del cual la Orden es propietaria de un 29%.

"Yo no estoy apoyando a los comunistas. He apoyado la conducción del Colegio en relación al trabajo gremial que se está realizando, pero desagraciadamente eso hace a ellos dividirse cada vez más. Nunca hemos podido interrelacionarnos en forma unida".

El caso es que esta vez su solitario voto fue crucial para generar el escenario que ahora se vive en el mundo cada vez más ajetreado de los profesores.

La reacción de los alzados.



Así, la pelota quedaba del lado de la disidencia. El fantasma de los descuentos, la larga jornada de paralización que en algunas comunas llegaba a las cinco semanas continuas y el cierre de los caminos por parte del MINEDUC para escuchar alternativas de solución, hacían prever que el movimiento se caería.

Luego de lo resuelto en el Directorio Nacional los dirigentes disidentes sacan una declaración en la cual acusan que la solución impuesta  es un error y carece de la más importante legitimidad: el apoyo de la base del profesorado.

El caso es seguido con atención por les medios de comunicación que pusieron el acento en que Gajardo había decidido aceptar la propuesta del Ministerio, sin considerar la opinión de los profesores mediante una consulta. La frase del día en la portada de El Mercurio: “Esto no es más que una imposición a través de una operación política y tengan claro que la gran mayoría de los profesores no se siente representado por ella”, es del texto de la declaración disidente.

Al otro día se realizan multitudinarias manifestaciones en las principales regiones. En Santiago el SUTE y la Mesa Nacional Docente, que agrupa a profesores de distintas dependencias y a sindicatos del particular subvencionado no colegiados, logran reunir a dos mil profesores, los que fueron dispersados por la fuerza pública, contándose numerosos detenidos.

Contrario a lo que se podía pensar, la rebelión dio un enérgico salto hacia adelante. Y si bien en algunas comunas comenzaba a debilitarse, otros sectores radicalizaban las acciones con ocupación de carreteras y marchas.



La instalación de las mesas



Según el acuerdo firmado, y refrendado en el Directorio Nacional, correspondía que el viernes cinco de diciembre se instalaran las mesas técnicas encargadas de concretar los dispuestos en los Cinco Puntos. Sin embargo la disidencia responde con un comunicado en el cual afirman que se restarán a constituir  dichas instancias y que “Solo una vez que el profesorado en su conjunto haya aprobado esa propuesta, entonces nos integraremos para defender el pleno cumplimiento de los compromisos adquiridos por el Mineduc”.

Para Darío Vásquez: “Constituye un error de proporciones no considerar la irritación del magisterio. Podrían aplastar el movimiento e imponer sus soluciones, pero sólo será por un tiempo. Lo que viene en la agenda, Carrera Profesional y desmunicipalización corre un serio riesgo con los profesores tan indignados. Así como están las cosas, como ha reaccionado el gobierno, no van a tener a los profesores disponibles para lo que viene. Alguien tiene que asentar cabeza en el Ministerio” 

Por eso, para el dirigente lo que corresponde es que la autoridad de una señal clara de querer resolver los temas que trabaron esta contienda. Y eso pasa por mejorar lo que hay y someter una nueva propuesta a una consulta nacional. Cualquier otra vía está destinada a fracasar.



Un retorno intempestivo



La presidenta Bachelet, de gira por la Octava Región, tenía previsto acudir a la ciudad de Lebu para una visita al Parque El Carbón, pero la actividad se canceló. El Alcalde quedaría esperando, lo mismo que los profesores que la aguardaban para protestar masivamente en su presencia.

Ese mismo día quince mil profesores rebeldes se habían manifestado en el centro de la ciudad de Concepción. 

En horas del medio día se informo que la presidenta volvía a Palacio en donde se reunió con su Ministro del Interior a puertas cerradas. El ministro vocero no explicó las razones por las cuales la primera mandataria tuvo que volver. 

Pero para los profesores de la Región estaba claro que fue para evitar el bochorno presidencial de una protesta de gran escala. ¿Nadie le advirtió lo que sucedía con los profesores en la zona?



La hora de las especulaciones.



Los magros resultados de las encuentras políticas ameritan la toma de decisiones políticas de alto nivel: son números respecto de los cuales hay que hacerse cargo. 

La baja aprobación del Ministro de Educación, uno de los peor evaluados, se relaciona necesariamente con un conflicto docente perfectamente evitable.  
La falta de previsión y perspicacia política de los asesores del MINEDUC, algunos puestos en sus cargos sólo para llevar la relación con los gremios, no advirtió un escenario que era fácilmente desmontable antes que llegara a los límites actuales.  


En ese contexto es explicable la iniciativa de la bancada de diputados de la Democracia Cristiana que ha buscado reunirse con los dirigentes disidentes y con el Ministro Eyzaguirre, proponiéndose como “un puente para avanzar en la búsqueda de encuentros", según declaró el diputado Matías Walker. 

La gestión no va a gustar en el PC, en donde milita tanto el presidente del Colegio como la presidenta de la CUT, también dirigente nacional del gremio docente. Ya no gustó en el PS.

¿Se habían cometido todos los errores? No, faltaba uno. Para los dirigentes disidentes constituyó una torpeza política inexplicable que la directiva gremial se haya reunido con los secretarios generales de los partidos de la Nueva Mayoría, muy mal parados en las encuestas, buscando apoyo al golpeado presidente gremial en vez de hacerlo para mejorar las ofertas. “Debieron reunirse para que apoyaran una mejora a los Cinco Puntos”, dijeron.



Las nuevas voces gremiales.


Como sea que termine, esta rebelión de profesores ha demostrado que ese gremio enfrenta una crisis inédita, que ha derivado en un fuerte cuestionamiento a su principal figura, Jaime Gajardo, al extremo de hacer público su sueldo. Algunos medios de comunicación han aprovechado la oportunidad para dar a conocer las intimidades financieras de la orden. 

Jóvenes profesores que se inician en el camino de la lucha gremial comienzan a proponerse recuperarlo para fines más a la altura de los tiempos que corren. Y desde afuera, agrupaciones como el SUTE hacen propuestas para la superación del gremio mediante una labor más centrada en lo sindical.

Numerosos colectivos de profesores han aparecido en esta emergencia, muchos de cuyos integrantes son veteranos de las peleas estudiantiles del 2005, 2006 y 2011, que se proponen generar articulaciones para poner al gremio en función de un nuevo paradigma educacional, según explican (ver recuadro).

Así las cosas, las siguientes elecciones gremiales el año 2016 se prevén como un momento de inflexión en que el rumbo del movimiento sindical y gremial chileno puede torcer la inercia que trae desde que fue cooptado por las maquinarias partidarias y puestas al servicio de los gobiernos de turno, según acusan los disidentes. 

Si la revolución pingüina del 2006, propicio el reventón universitario del 2011 que trajo las cosas hasta el punto que las conocemos hoy, habrá que creer que el 2014 de los profesores augura algo más en el futuro inmediato. Ya todos piensan en la batalla por la Carrera Profesional docente y la desmunicipalización.



Voces nuevas:



Luis Eduardo González Navarro, 32 años, un hijo, Coordinador Nacional del Movimiento de Unidad Docente, MUD.



Profesor de Historia y Ciencias Sociales, Magister en Educación mención Curriculo y Comunidad Educativa de la Universidad de Chile. Hace clases en el Instituto Superior de Comercio (INSUCO) de Valparaíso.







¿Cómo interpreta el MUD lo que se ha llamado la rebelión de las Bases?

Es la conjugación de diversos factores. Hoy los profesores nos vemos enfrentados a condiciones objetivas de  precarización y flexibilidad laboral inauditas. Desde el año 2008 se observa un aumento notable de docentes a contrata y una disminución de titulares. Sólo el 27% de los profesores tiene una carga horaria completa de 44 hrs. Según datos del Primer Censo Docente, el 29% de los profesores encuestados trabaja de 10 a 12 horas no remuneradas semanalmente, en tareas relacionadas con la escuela. Aún más, el 15% de ellos destina más de 20 horas a la semana para revisar pruebas, preparar guías, etc., 

La conjunción entre éstas condiciones objetivas de explotación y la indiferencia del Estado Neoliberal y de los sucesivos gobiernos que lo han administrado, sumado una organización (CPCH) heredada de la dictadura militar extremadamente verticalista, conducida por una dirigencia de vieja guardia que, si bien es justo señalar, contribuyó a derrocar a la dictadura, hoy es incapaz de comprender teórica y políticamente la nueva subjetividad que se ha configurado en los docentes con la implementación del neoliberalismo educativo. Si a esto le sumamos la incorporación creciente de nuevas generaciones de luchadores tenemos, desde nuestra perspectiva, los elementos básicos para explicar la irrupción de los maestros en el escenario nacional.



El MUD es un colectivo de profesores bastante jóvenes, ¿consideran alguna estrategia de recambio generacional en el Colegio de Profesores?



El recambio generacional en el CPCH sólo es viable si se sustenta en un proyecto. Éste, para el MUD, va desde la organización sindical a la gremial. En lo cultural, se sustenta en un intenso proceso de autoformación que ensambla las demandas reivindicativas con el discurso pedagógico crítico. Creemos en la capacidad humana e intelectual del magisterio para, junto y desde un amplio movimiento popular y de trabajadores, crear un paradigma educativo nacional.






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