viernes, 5 de diciembre de 2014

La rebelión de los Profesores


Los primeros pasos

La primera gestión pública que hizo el ministro Eyzaguirre luego de conocer su nominación por parte de la presidenta Bachelet, fue visitar el gremio docente en su propia casa lo que fue interpretado como una señal de que la opinión de los profesores esta vez iba a ser considerada.

El ministro Eyzaguirre escuchó los planteamientos respecto de las cuestiones que estaban pendientes desde hace mucho. A la Deuda Histórica, tema que corre por las venas de los profesores, se agregaron los relacionados con estabilidad laboral, el retiro de los profesores en edad de jubilar, entre otros, lo que se llamó la Agenda Corta.

La larga, seguían siendo los proyectos emblemáticos: carrera profesional docente, desmunicipalización, fin del lucro, selección y copago.

En su cuenta al país el pasado 21 de Mayo, la presidenta Bachelet insistió que los profesores serán no solo escuchados, sino que actores relevantes en la nueva institucionalidad educacional.


Mesas cojas.

Pero la mesa para enfrentar estas demandas demoró en establecerse y cuando lo hizo en realidad no se negoció sino que los funcionarios del MINEDUC, escucharon lo que se les planteaba sin que se acordara absolutamente nada.

La Asamblea Nacional del gremio del 6 de junio rechaza el proyecto de ley sobre fin del lucro, del copago y de la selección de alumnos por considerarlo insuficiente. Esa misma instancia acordó repudiar la negativa para solucionar la Agenda Corta y como respuesta se convocó a un paro el 25 de junio el que logró una gran convocatoria.

Luego de esa movilización se convoca nuevamente a una mesa para buscar solución a esos temas largamente postergados y luego de más de un mes de silencio. Como resultado el Colegio recibe una propuesta de Protocolo de Acuerdo, la que se decide someter a una consulta nacional el día 19 de agosto. Resultado: cerca del 70% de los profesores la rechaza. La conducción del gremio queda descolocada y sin horizontes una vez más.

Ya se escuchan las primeras voces que desde regiones comienzan a exigir soluciones y se verifican las tres comunas que inician el movimiento: Los Ángeles, la primera, a la que se le suman en breve Tomé y Chiguayante.





Del telefonazo a la rebelión de los profesores

Así, sin un horizonte claro, se retoma la mesa de negoción sin ninguna respuesta. El Ministro Eyzaguirre había viajado a Finlandia para conocer in situ la realidad de la educación de ese país. Al periplo estaba invitado el presidente del Colegio, el que declina la oferta

En esas circunstancias se llega a la Asamblea del viernes 7 de noviembre y el presidente Gajardo informa que le ha llegado una solución a dos de los cinco puntos por vía telefónica de una “alta autoridad del Ministerio”. Ardió Troya.

Con un tumulto que no permitía un inicio ordenado de la Asamblea por la irrupción de numerosos profesores que llegaron de las tres primeras comunas rebeldes, comienza la reunión.

Como se esperaba, haciendo pie en la mayoría pro Gajardo, la oferta telefónica se aprueba por  113 votos a favor, 58 en contra y 12 abstenciones.

Pero ya los ánimos de los profesores de base estaban caldeados. A los tres primeros comunales, se le suman rápidamente otros hasta llegar al 14 de noviembre  a los ciento veinte comunales paralizados.

El movimiento rebelde se comienza articular de una manera espontanea a lo largo del país. Resulta notorio que en muchos lugares la irrupción de profesores jóvenes, muchos de ellos no colegiados, comienza a ser la tónica.

Los dirigentes nacionales disidentes no aparecen liderando la explosión de los profesores de base y, a pesar de coincidir en los planteamientos de los profesores alzados, se cuidan de no auto asignarse el movimiento.

El lunes 10 de noviembre la Subsecretaria Quiroga hace entrega de un “Acta de reunión de trabajo” con un calendario de reuniones que abordará la propuesta de carrera Profesional Docente y se hace mención al envío de una indicación sustitutiva respecto de la titularidad a los profesores a contrata, y del proyecto de ley para un “Bono de incentivo al retiro”, los dos puntos del supuesto telefonazo.

Pero en la primera reunión, el dirigente disidente Darío Vásquez exige que en esa reunión se traten los puntos de la Agenda Corta por cuanto no se podía obviar la Rebelión de los Profesores que ya se extendía por todo el país, afectando incluso a regionales dirigidos por el sector afín a Gajardo, como la Región del Biobío.

Jaime Veas, asesor del Ministerio para la vinculación de esa cartera con el Colegio de Profesores, se resiste pues dice que estos dos puntos ya habían sido acordados por el equipo que él encabeza y  Gajardo, ante lo cual Vásquez exige aclarar el punto por cuanto él es miembro de esa Comisión y no sabía de ese acuerdo.

¿Entonces, existió el telefonazo, realmente?



Se quiebra la mesa coja

La gente del Ministerio informa que en esas condiciones no podían seguir las conversaciones. Mientras tanto, en el bandejón central de la Alameda, trescientos profesores venidos de la Región de O’Higgins, hacían saber su descontento, y las comunas en paro a nivel nacional habían aumentado a ciento cuarenta

Cerrados los caminos, con un profesorado de base francamente airado, aumentando el número de Comunales y Regionales que se sumaban a la rebelión, la  conducción del gremio opta por un camino seguro: cita a una reunión del Directorio Nacional y los presidentes de los Regionales para el sábado 15.

La disidencia intenta instalar tres puntos: hacerse cargo del aumento de comunas en paro, llamar a un paro nacional para presionar al gobierno y finalmente considerar una Consulta Nacional para que los profesores digan su última palabra. Nada de eso fue aceptado.

Y operó la institucionalidad del gremio. De los veintiséis integrantes de esa reunión, 15 aprobaron lo ofertado por el Ministerio y once lo rechazaron. Para el efecto, la intervención de Bárbara Figueroa, fue determinante.  

Pero ese acuerdo tampoco fue aceptado por los profesores rebeldes y los comunales alzados volvieron a aumentar hasta sobrepasar los cientos sesenta. En las capitales de regiones se sucedían marchas que copaban las calles, carreteras y puentes, y en la capital comenzaban las escaramuzas con Carabineros y ya había profesores presos.

En los hechos, la rebelión de los profesores desconoce la institucionalidad gremial y se multiplican las voces que piden la renuncia de Jaime Gajardo, lo que es apoyado públicamente por Darío Vásquez, del sector disidente, quien le pide dar un paso a un costado porque ya es un obstáculo para encontrar una solución.

Al fin, algunos medios ya hablan que la rebelión alcanza doscientos comunales y en las redes sociales comienza a circular un video de profesores famosos, rostros televisivos, que apoyan a los profesores movilizados.

Desde el otro lado, la presidenta de la CUT y también dirigente nacional del Colegio de Profesores, Bárbara Figueroa, critica duramente a los profesores movilizados, tildando su movilización como violenta e inorgánica. Mala idea. Al otro día sería funada por airados profesores de Maipú, con quienes se cruza en plena calle.


¿Un nuevo flanco de conflictos?

Los profesores rebeldes tienen en una incómoda posición al titular del gremio, militante del Partido Comunista. Como sea que se resuelva el conflicto, la credibilidad de Gajardo entre sus pares parece haber sufrido un daño apreciable.   


Es notorio el esfuerzo PC por sacar adelante el acuerdo que ofrece el gobierno, pero también resulta evidente que, con tantos profesores alzados, el partido deberá pagar un costo.  

Un detalle que debe ser leído con preocupación en Vicuña Mackenna 31: la última propuesta no fue dada conocer mediante una declaración pública y no enviada oficialmente al presidente del gremio.

Al PC le ha llovido sobre mojado. La situación de la Universidad ARCIS, la incómoda situación que vivió su  único embajador, el abogado y alto dirigente del partido, Eduardo Contreras, y luego, vino la salida de su Secretario General del Ministerio del interior por agredir de palabra a un diputado UDI.

El panorama se completa con las críticas que ha debido soportar la titular de la CUT, tanto por su cercanía con el empresariado y el gobierno, como por su magro resultado en la negociación sobre el sueldo mínimo, y finalmente por el hecho que el gobierno ha desechado la reforma laboral que había sido previamente consensuada con Figueroa.

Como si fuera poco, desde  el sector público se critica a Bárbara Figueroa por no participar en la mesa que discute el reajuste de ese  sector.

Y la guinda de la torta: hace no mucho, la siempre discutible encuesta CEP, da a Camila Vallejo, la joven estrella del PC, como el personaje político con mayor rechazo de la ciudadanía.


La rebelión continúa

El movimiento de los profesores rebeldes está lejos de amainar. Quizás es la única vez en la historia del gremio que tal cantidad de profesores se moviliza sin la participación de su presidente. El viernes 21 se reúnen 25 mil profesores para conocer el acuerdo firmado la noche anterior.

Y parece que la rebelión, lejos de amainar, va a continuar creciendo. Muchas voces se alzan por rechazar el acuerdo, aunque este trae mejoras con relación al los anteriores. De hecho, por primera vez se reconoce la existencia de la Deuda Histórica y se compromete una comisión para buscar soluciones.

Habrá que esperar el resultado de la Consulta Nacional que se acordó en el equipo que negoció la última propuesta con el gobierno.

Y como sea que se resuelva el gallito planteado entre rebeldes e institucionales,  va quedando claro que sea lo que se gane o se avance, habrá sido producto de la pelea de los profesores rebeldes y no de la gestión de la tan defendida institucionalidad magisterial, ni de la intercesión de sus principales figuras.

Los profesores, especialmente los jóvenes, parecen haber descubierto que es más útil la pelea decidida y autónoma, que la confianza en una institucionalidad a la que le cuesta moverse por su dependencia del gobierno y de los partidos políticos.

La teoría de un pie en la calle y otro en el gobierno parece que en el caso de los profesores no funciona.




La mayoría de Gajardo.

En la configuración del Directorio Nacional los once directores se reparten políticamente de la siguiente manera:

Nueva Mayoría está compuesta por: dos dirigentes del PC, Jaime Gajardo y Bárbara Figueroa, la presidenta de la Central Unitaria de Trabajadores; el socialista Juan Soto, Sergio Gajardo, radical escindido del FRATE, Ligia Gallegos, socialista, electa por primera vez en la lista de Refundación y luego descolgada hacia el PS.

La derecha. Es representada por la profesora Verónica Monsalve, militante de RN, pero que vota sistemáticamente con el bloque de conducción, con lo que Gajardo siempre tiene mayoría.

En la vereda de enfrente, la oposición se descompone de la siguiente forma:

Fuerza Social y Democrática: Con Darío Vásquez, Guido Reyes y Gustavo Méndez.

Partido Radical: Francisco Seguel, que controla el FRATE

Refundación:   Su único representante es Mario Aguilar. Movimiento ligado al Partido Humanista

Los movimientos disidentes que apoyan la rebelión de los Profesores
Fuerza Social y democrática
El más importante es Fuerza Social y Democrática, que dirigió el gremio desde el año 1995 hasta el 2007. Este movimiento es la fuerza política que más dirigentes tiene en el Directorio Nacional, tres,  y es conducido por el actual Secretario General, Darío Vásquez, quien se ha posicionado como uno de los líderes de la actual rebelión. Vásquez es reconocido en las mesas del Ministerio como el dirigente que más domina los temas que se tratan en esas instancias.
Son enfáticos en apoyar la Rebelión de los Profesores que piden la cabeza de Gajardo y dicen apoyar el paro hasta las últimas consecuencias. Si bien no han  podido lograr un acuerdo que amenace el reinado de Gajardo, dicen tener un vasto apoyo a nivel de profesores de base

Refundación.
Es dirigido por el Directorio Nacional Mario Aguilar, quien plantea la necesidad de democratizar el viejo sindicalismo, donde los dirigentes deciden por el resto, muy asociado en general a las cúpulas partidistas. Cree que este tipo de acción gremial está muy cuestionado porque la “gente quiere tener participación en las decisiones y que el gremio sea autónomo”.
No se adjudica la rebelión de los profesores, pero ha jugado junto con Vásquez, una rol de vocero oficioso de lo que sucede en las bases magisteriales. Plantea que en el centro de estas expresiones de descontento está le necesidad de superar la vieja costumbre de que las cúpulas que resuelvan a su gusto.
Movimiento por la Unidad Docente, MUD.
Un nuevo actor que ha tomado un interesante impulso es el MUD. Aún no cumple dos años de funcionamiento y ha logrado presencia en Concepción, Chiguayante, Puerto Montt, Santiago, Pucón y Ancud. Una de sus características más llamativas es que está constituido en su mayoría por profesores jóvenes que egresaron hace poco de sus respectivas carreras. Su coordinador vocero es el joven profesor Eduardo González. Junto con los otros Movimientos están intentando un camino conjunto que logre “rescatar al Colegio de las antiguas estructuras”

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