Los primeros pasos
La primera gestión pública que hizo el ministro Eyzaguirre
luego de conocer su nominación por parte de la presidenta Bachelet, fue visitar
el gremio docente en su propia casa lo que fue interpretado como una señal de
que la opinión de los profesores esta vez iba a ser considerada.
El ministro Eyzaguirre escuchó los planteamientos respecto
de las cuestiones que estaban pendientes desde hace mucho. A la Deuda
Histórica, tema que corre por las venas de los profesores, se agregaron los
relacionados con estabilidad laboral, el retiro de los profesores en edad de
jubilar, entre otros, lo que se llamó la Agenda Corta.
La larga, seguían siendo los proyectos emblemáticos: carrera
profesional docente, desmunicipalización, fin del lucro, selección y copago.
En su cuenta al país el pasado 21 de Mayo, la presidenta
Bachelet insistió que los profesores serán no solo escuchados, sino que actores
relevantes en la nueva institucionalidad educacional.
Mesas cojas.
Pero
la mesa para enfrentar estas demandas demoró en establecerse y cuando lo hizo
en realidad no se negoció sino que los funcionarios del MINEDUC, escucharon lo
que se les planteaba sin que se acordara absolutamente nada.
La
Asamblea Nacional del gremio del 6 de junio rechaza el proyecto de ley sobre
fin del lucro, del copago y de la selección de alumnos por considerarlo
insuficiente. Esa misma instancia acordó repudiar la negativa para solucionar
la Agenda Corta y como respuesta se convocó a un paro el 25 de junio el que
logró una gran convocatoria.
Luego
de esa movilización se convoca nuevamente a una mesa para buscar solución a esos
temas largamente postergados y luego de más de un mes de silencio. Como
resultado el Colegio recibe una propuesta de Protocolo de Acuerdo, la que se
decide someter a una consulta nacional el día 19 de agosto. Resultado: cerca
del 70% de los profesores la rechaza. La conducción del gremio queda descolocada
y sin horizontes una vez más.
Ya se
escuchan las primeras voces que desde regiones comienzan a exigir soluciones y
se verifican las tres comunas que inician el movimiento: Los Ángeles, la
primera, a la que se le suman en breve Tomé y Chiguayante.
Del telefonazo a la
rebelión de los profesores
Así, sin un horizonte claro, se retoma la mesa de negoción
sin ninguna respuesta. El Ministro Eyzaguirre había viajado a Finlandia para
conocer in situ la realidad de la educación de ese país. Al periplo estaba
invitado el presidente del Colegio, el que declina la oferta
En esas circunstancias se llega a la Asamblea del viernes 7
de noviembre y el presidente Gajardo informa que le ha llegado una solución a
dos de los cinco puntos por vía telefónica de una “alta autoridad del
Ministerio”. Ardió Troya.
Con un tumulto que no permitía un inicio ordenado de la
Asamblea por la irrupción de numerosos profesores que llegaron de las tres
primeras comunas rebeldes, comienza la reunión.
Como se esperaba, haciendo pie en la mayoría pro Gajardo, la
oferta telefónica se aprueba por 113
votos a favor, 58 en contra y 12 abstenciones.
Pero ya los ánimos de los profesores de base estaban caldeados.
A los tres primeros comunales, se le suman rápidamente otros hasta llegar al 14
de noviembre a los ciento veinte comunales
paralizados.
El movimiento rebelde se comienza articular de una manera
espontanea a lo largo del país. Resulta notorio que en muchos lugares la
irrupción de profesores jóvenes, muchos de ellos no colegiados, comienza a ser
la tónica.
Los dirigentes nacionales disidentes no aparecen liderando
la explosión de los profesores de base y, a pesar de coincidir en los
planteamientos de los profesores alzados, se cuidan de no auto asignarse el
movimiento.
El lunes 10 de noviembre la Subsecretaria Quiroga hace
entrega de un “Acta de reunión de trabajo” con un calendario de reuniones que abordará
la propuesta de carrera Profesional Docente y se hace mención al envío de una
indicación sustitutiva respecto de la titularidad a los profesores a contrata,
y del proyecto de ley para un “Bono de incentivo al retiro”, los dos puntos del
supuesto telefonazo.
Pero en la primera reunión, el dirigente disidente Darío
Vásquez exige que en esa reunión se traten los puntos de la Agenda Corta por
cuanto no se podía obviar la Rebelión de los Profesores que ya se extendía por
todo el país, afectando incluso a regionales dirigidos por el sector afín a
Gajardo, como la Región del Biobío.
Jaime Veas, asesor del Ministerio para la vinculación de esa
cartera con el Colegio de Profesores, se resiste pues dice que estos dos puntos
ya habían sido acordados por el equipo que él encabeza y Gajardo, ante lo cual Vásquez exige aclarar
el punto por cuanto él es miembro de esa Comisión y no sabía de ese acuerdo.
¿Entonces, existió el telefonazo, realmente?
Se quiebra la mesa
coja
La gente del Ministerio informa que en esas condiciones no
podían seguir las conversaciones. Mientras tanto, en el bandejón central de la
Alameda, trescientos profesores venidos de la Región de O’Higgins, hacían saber
su descontento, y las comunas en paro a nivel nacional habían aumentado a
ciento cuarenta
Cerrados los caminos, con un profesorado de base francamente
airado, aumentando el número de Comunales y Regionales que se sumaban a la
rebelión, la conducción del gremio opta
por un camino seguro: cita a una reunión del Directorio Nacional y los
presidentes de los Regionales para el sábado 15.
La disidencia intenta instalar tres puntos: hacerse cargo
del aumento de comunas en paro, llamar a un paro nacional para presionar al
gobierno y finalmente considerar una Consulta Nacional para que los profesores
digan su última palabra. Nada de eso fue aceptado.
Y operó la institucionalidad del gremio. De los veintiséis
integrantes de esa reunión, 15 aprobaron lo ofertado por el Ministerio y once
lo rechazaron. Para el efecto, la intervención de Bárbara Figueroa, fue determinante.
Pero ese acuerdo tampoco fue aceptado por los profesores
rebeldes y los comunales alzados volvieron a aumentar hasta sobrepasar los
cientos sesenta. En las capitales de regiones se sucedían marchas que copaban
las calles, carreteras y puentes, y en la capital comenzaban las escaramuzas
con Carabineros y ya había profesores presos.
En los hechos, la rebelión de los profesores desconoce la
institucionalidad gremial y se multiplican las voces que piden la renuncia de
Jaime Gajardo, lo que es apoyado públicamente por Darío Vásquez, del sector
disidente, quien le pide dar un paso a un costado porque ya es un obstáculo
para encontrar una solución.
Al fin, algunos medios ya hablan que la rebelión alcanza
doscientos comunales y en las redes sociales comienza a circular un video de profesores
famosos, rostros televisivos, que apoyan a los profesores movilizados.
Desde el otro lado, la presidenta de la CUT y también
dirigente nacional del Colegio de Profesores, Bárbara Figueroa, critica duramente
a los profesores movilizados, tildando su movilización como violenta e
inorgánica. Mala idea. Al otro día sería funada por airados profesores de
Maipú, con quienes se cruza en plena calle.
¿Un nuevo flanco de
conflictos?
Los profesores rebeldes tienen en una incómoda posición al
titular del gremio, militante del Partido Comunista. Como sea que se resuelva
el conflicto, la credibilidad de Gajardo entre sus pares parece haber sufrido
un daño apreciable.
Es notorio el esfuerzo PC por sacar adelante el acuerdo que
ofrece el gobierno, pero también resulta evidente que, con tantos profesores
alzados, el partido deberá pagar un costo.
Un detalle que debe ser leído con preocupación en Vicuña
Mackenna 31: la última propuesta no fue dada conocer mediante una declaración
pública y no enviada oficialmente al presidente del gremio.
Al PC le ha llovido sobre mojado. La situación de la Universidad
ARCIS, la incómoda situación que vivió su único embajador, el abogado y alto dirigente
del partido, Eduardo Contreras, y luego, vino la salida de su Secretario General
del Ministerio del interior por agredir de palabra a un diputado UDI.
El panorama se completa con las críticas que ha debido soportar
la titular de la CUT, tanto por su cercanía con el empresariado y el gobierno, como
por su magro resultado en la negociación sobre el sueldo mínimo, y finalmente
por el hecho que el gobierno ha desechado la reforma laboral que había sido
previamente consensuada con Figueroa.
Como si fuera poco, desde
el sector público se critica a Bárbara Figueroa por no participar en la
mesa que discute el reajuste de ese sector.
Y la guinda de la torta: hace no mucho, la siempre
discutible encuesta CEP, da a Camila Vallejo, la joven estrella del PC, como el
personaje político con mayor rechazo de la ciudadanía.
La rebelión continúa
El movimiento de los profesores rebeldes está lejos de
amainar. Quizás es la única vez en la historia del gremio que tal cantidad de
profesores se moviliza sin la participación de su presidente. El viernes 21 se
reúnen 25 mil profesores para conocer el acuerdo firmado la noche anterior.
Y parece que la rebelión, lejos de amainar, va a continuar
creciendo. Muchas voces se alzan por rechazar el acuerdo, aunque este trae
mejoras con relación al los anteriores. De hecho, por primera vez se reconoce
la existencia de la Deuda Histórica y se compromete una comisión para buscar
soluciones.
Habrá que esperar el resultado de la Consulta Nacional que
se acordó en el equipo que negoció la última propuesta con el gobierno.
Y como sea que se resuelva el gallito planteado entre
rebeldes e institucionales, va quedando
claro que sea lo que se gane o se avance, habrá sido producto de la pelea de
los profesores rebeldes y no de la gestión de la tan defendida
institucionalidad magisterial, ni de la intercesión de sus principales figuras.
Los profesores, especialmente los jóvenes, parecen haber descubierto
que es más útil la pelea decidida y autónoma, que la confianza en una
institucionalidad a la que le cuesta moverse por su dependencia del gobierno y
de los partidos políticos.
La teoría de un pie en la calle y otro en el gobierno parece
que en el caso de los profesores no funciona.
La mayoría de
Gajardo.
En la configuración del Directorio Nacional los once
directores se reparten políticamente de la siguiente manera:
Nueva Mayoría
está compuesta por: dos dirigentes del PC, Jaime Gajardo y Bárbara Figueroa, la
presidenta de la Central Unitaria de Trabajadores; el socialista Juan Soto,
Sergio Gajardo, radical escindido del FRATE, Ligia Gallegos, socialista, electa
por primera vez en la lista de Refundación y luego descolgada hacia el PS.
La derecha. Es
representada por la profesora Verónica Monsalve, militante de RN, pero que vota
sistemáticamente con el bloque de conducción, con lo que Gajardo siempre tiene
mayoría.
En la vereda de enfrente, la oposición se descompone de la
siguiente forma:
Fuerza Social y
Democrática: Con Darío Vásquez, Guido Reyes y Gustavo Méndez.
Partido Radical: Francisco
Seguel, que controla el FRATE
Refundación: Su único representante es Mario Aguilar. Movimiento
ligado al Partido Humanista
Los movimientos disidentes que apoyan la rebelión de los Profesores
Fuerza Social y democrática
El más importante es Fuerza Social y Democrática, que dirigió el gremio desde el año 1995 hasta el 2007. Este movimiento es la fuerza política que más dirigentes tiene en el Directorio Nacional, tres, y es conducido por el actual Secretario General, Darío Vásquez, quien se ha posicionado como uno de los líderes de la actual rebelión. Vásquez es reconocido en las mesas del Ministerio como el dirigente que más domina los temas que se tratan en esas instancias.
Son enfáticos en apoyar la Rebelión de los Profesores que piden la cabeza de Gajardo y dicen apoyar el paro hasta las últimas consecuencias. Si bien no han podido lograr un acuerdo que amenace el reinado de Gajardo, dicen tener un vasto apoyo a nivel de profesores de base
Refundación.
Es dirigido por el Directorio Nacional Mario Aguilar, quien plantea la necesidad de democratizar el viejo sindicalismo, donde los dirigentes deciden por el resto, muy asociado en general a las cúpulas partidistas. Cree que este tipo de acción gremial está muy cuestionado porque la “gente quiere tener participación en las decisiones y que el gremio sea autónomo”.
No se adjudica la rebelión de los profesores, pero ha jugado junto con Vásquez, una rol de vocero oficioso de lo que sucede en las bases magisteriales. Plantea que en el centro de estas expresiones de descontento está le necesidad de superar la vieja costumbre de que las cúpulas que resuelvan a su gusto.
Movimiento por la Unidad Docente, MUD.
Un nuevo actor que ha tomado un interesante impulso es el MUD. Aún no cumple dos años de funcionamiento y ha logrado presencia en Concepción, Chiguayante, Puerto Montt, Santiago, Pucón y Ancud. Una de sus características más llamativas es que está constituido en su mayoría por profesores jóvenes que egresaron hace poco de sus respectivas carreras. Su coordinador vocero es el joven profesor Eduardo González. Junto con los otros Movimientos están intentando un camino conjunto que logre “rescatar al Colegio de las antiguas estructuras”
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